Estadio Tomás Oroz Gaytán: De la gloria al olvido

Estadio Tomás Oroz Gaytán: De la gloria al olvido

Hoy cumple inmueble 48 años y nadie pone atención en su destino

Por: Oviel Sosa

 

Para un equipo profesional un estadio representa su hogar, su campo de batalla que defiende con fervorar para darle alegría a su afición.

La edificación encierra más que butacas y un sinfín de accesorios que componen su estructura, para el equipo de beisbol Yaquis de ciudad Obregón el Tomás Oroz Gaytán atesora los máximos logros que ha construido en su paso por la Liga Mexicana del Pacifico, lo que lo llevo a convertirlo en una novena protagonistas del circuito invernal.

Un 8 de octubre de 1970 nació de manera oficial dicho inmueble, fue el partido inaugural de la temporada 1970-71 entre Yaquis de Obregón y Tomateros de Culiacán el encuentro que dio pie a la historia del estadio que con el paso de los años edificó su estirpe dentro de la competencia por su esencia, presencia y afición que le otorgó un colorido especial.

Dos temporadas después de que abriera sus puertas el estadio se nombró Tomás Oroz Gaytán en honor al agricultor que llevara el mismo nombre, quien fungiera como directivo del beisbol profesional en el Estado de Sonora y tesorero general durante el sexenio del gobernador Faustino Félix Serna, Oroz Gaytán era amante de la velocidad y murió en un accidente automovilístico ocurrido en el Valle del Yaqui en 1973, donde corría un auto deportivo.

Su gestión fue clave para la construcción de varios estadios, entre ellos el nombrado “coloso” de la calle Guerrero, por ello tras su fallecimiento se optó por dejar su huella y bautizar el inmueble con su nombre.

Desde el primer partido que se disputó en el parque de pelota el dramatismo y emoción cimbraron las gradas, pues en aquel 8 de octubre de 1970 los Yaquis y Tomateros se enfrascaron en un duelo sin tregua que dio como resultado que el encuentro se alargara hasta las onceavas entradas. Saúl Mendoza se paró en el plato y disparó doblete productor para que los Tomateros de Culiacán dejaran la pizarra final 4-2 a su favor, sepultando así las aspiraciones del equipo de casa, pero estableciendo lo que vendría por delante para los Yaquis y su nueva casa, un terreno de respeto que impondría hegemonía en la liga.

Los Yaquis escribieron un antes y un después en el estadio Tomás Oroz Gaytán, ya que previo a jugar en tal escenario habían conquistado un título en la campaña 1965-66, pero bajo el arropó del Tomás Oroz Gaytán han levantado seis de los siete trofeos que ostentan en sus vitrinas como monarcas de la Liga Mexicana del Pacifico.

En el estadio Tomás Oroz Gaytán los Yaquis pasaron de ser una novena participante a un equipo contendiente, estableciendo un hito cuando de la mano del entrenador dominicano Eddie Díaz fabricaron la seguidilla de tres cetros cosechados de manera consecutiva, para ser los primeros y únicos que han conquistado un tricampeonato en el circuito, hazaña que lograron en las campañas 2010-11, 2011-12 y 2012-13, siendo los últimos cetros que han levantado en el circuito.

Los momentos gloriosos, los capítulos épicos que se gestaron en el campo llegaron a su fin en enero de 2015, porque para la siguiente campaña los Yaquis se mudaron al nuevo estadio que fue inaugurado el 12 de octubre de 2016, dejando atrás un legado que implantaron en el Tomás Oroz Gaytán para reinventarse y evolucionar con un inmueble con mayor capacidad y comodidad.

Actualmente el TOG es usado como escenario de eventos musicales, culturales y religiosos, sus gradas y paredes lucen deterioradas, el campo enyerbado y para lo que fue concebido ya no es usado, porque las ligas municipales de beisbol no cuentan con el recurso económico para darle mantenimiento al campo y quienes organizan los distintos espectáculos que ahí se llevan a cabo solventas los gastos.

Datos adicionales:

13 mil espectadores era la capacidad del estadio Tomás Oroz Gaytán. El nuevo inmueble alberga 16 mil 500 aficionados.

El primer jonrón que se conectó en el Tomás Oroz Gaytán se produjo en el partido inaugural del 8 de octubre de 1970, cuando Nicolás Vázquez defendiendo los colores de Tomateros le prendió la esférica al lanzador de Yaquis Juan Suby en la séptima entrada.

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