En la puerta a EU cocinan las drogas

En la puerta a EU cocinan las drogas

Escondido entre pinos, el narcolaboratorio de Tecate, Baja California

 

 

 

EL UNIVERSAL.-

El viento y el olor de los pinos no pudieron ocultar el del ácido amoniaco y el de la acetona mezclados para cocinar cuatro toneladas de “crystal” amontonadas en botes gigantes, bajo un techo de hojas secas. Este espacio había sido habilitado como un narcolaboratorio escondido en el bosque del Ejido José María Pino Suárez, en Tecate, a menos de 50 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, a donde nadie llega por casualidad.

 

 

Según el rastro que dejaron los 10 hombres que trabajaban como cocineros y halcones, diariamente se producían en este lugar unos 200 kilos de droga sintética, entre matorrales, cerros y pinos de más de 10 metros de altura; una que otra vaca flaca, echada entre los pastizales, pudieron ser los únicos testigos del laboratorio más grande de la frontera bajacaliforniana al menos en los últimos 10 años, de acuerdo con el coronel de Infantería, José Manuel Nolasco Fonseca.

 

 

Éste tenía toda la infraestructura necesaria: tinas, calderas, sistema de agua, mangueras, tubería, botes para el reposo y el destilado. El área estaba dividida por secciones, no sólo para la elaboración del “crystal”, sino para vivir e incluso producir dos plantíos de marihuana localizados a unos 800 metros, de 12 mil y 7 mil metros cuadrados cada uno.

 

 

De los dos plantíos, uno se encontraba a media producción y otro con menos tiempo para estar listo; al tipo de planta se le conoce como “la mexicana”, es de menor calidad y crece entre 1.60 y 1.70 metros, su olor no es tan fuerte, pero funciona bien para la venta. A diferencia, producirla es costoso, pues deben emplearse pesticidas y químicos para levantarla.

 

 

Apenas en marzo pasado, la Policía Estatal Preventiva (PEP) junto con Sedena, halló un narcolaboratorio dentro de una empresa dedicada a la venta de lámparas, sobre la carretera Rosarito-Tijuana, donde se producía “crystal”, fueron asegurados 235 kilos de la droga.

 

 

Para llegar a esta zona, en la comunidad La Rumorosa, se debe andar por unos 18 kilómetros de camino pavimentado, el resto es de terracería domado por las camionetas y convoy militares. Nadie llega por error, se trata de un remolino terregoso y empedrado, escondido entre pinos y cerros.

 

 

El Ejido Pino Suárez hoy es controlado por el Cartel Jalisco Nueva Generación, según información de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE). En el camino únicamente hay uno que otro rancho desperdigado, entre zonas de cacería de animales locales, de la región agreste.

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