El peregrinar por una vacuna

El peregrinar por una vacuna

EL UNIVERSAL.-

Los padres de una recién nacida llamada Elenna saben que es fundamental que tenga todas las vacunas, pero les falta aplicarle una, la de la hepatitis B. Están desesperados por conseguirla, ya que de adquirir esta enfermedad, su bebé podría sufrir cirrosis, daños graves en el hígado e incluso cáncer.

 

 

A estos mismos riesgos están expuestos alrededor de 2 millones de niños que nacieron el año pasado y quienes recibieron solamente la primera dosis de tres necesarias de esta vacuna, más todos los que ya nacieron y están naciendo en 2018. Esto debido a que el Gobierno mexicano no ha podido lograr el abasto de esta vacuna desde 2017. Ocurre lo mismo en años anteriores.

 

 

La hepatitis B puede transmitirse de madre a hijo durante la gestación, el parto y la lactancia materna, o por reutilización de jeringuillas y agujas no esterilizadas.

 

 

Los padres desde hace días buscan la vacuna para Elenna. Su peregrinación los ha llevado a tres clínicas diferentes, a largas esperas en taxi para no exponer a la bebé en los hospitales y a formarse durante horas, sólo para recibir la misma respuesta: “Ni la busquen, porque no hay”.

 

 

Es difícil saber con certeza si Elenna tendrá o no esa vacuna pronto. Por ahora, la única esperanza que tienen es la promesa de su médico, quien dijo que tratará de hallarla en el sector privado, donde su costo podría ser superior a mil pesos, si la encuentra.

 

 

“Nos ha pasado varias veces a lo largo de los últimos seis años que diferentes vacunas de repente escasean”, dice Luis Durán, presidente del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia), encargado de distribuir las vacunas en el país.

 

 

Cuando se le preguntó sobre qué iba a pasar con este problema, aseguró que se sentía tranquilo, puesto que un lote de 300 mil vacunas iba a ser liberado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) a finales de abril, pero no sucedió.

 

 

Dice que una de las razones por las que ocurren estos desabastos es la falta de laboratorios nacionales que produzcan la vacuna. Es por esta razón que, a pesar de que el Censia consiga las dosis necesarias durante mayo, México se encuentra expuesto a una constante situación de escasez.

 

 

 

EL ORIGEN DEL TRATAMIENTO
Pero, ¿por qué México no tiene una industria nacional de vacunas? Jaime Uribe Wiechers, director general de Laboratorios Probiomed, uno de los que tienen registro del gobierno para surtir la vacuna en el país, tiene la respuesta.

 

 

“En México existen únicamente tres laboratorios que producen o comercializan vacunas: Sanofi, Birmex y Probiomed. Sanofi es el laboratorio encargado de surtir la vacuna contra la influenza y es Birmex el que actualmente surte las de hepatitis B a Censia, las cuales adquiere de un laboratorio en la India que lleva por nombre SerumLabs. Sin embargo, ni Sanofi ni Birmex cuentan con la capacidad de realizar el proceso de producción completo para generar la vacuna de hepatitis B”, explica Uribe Wiechers.

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