El año pasado…

… fue para Sonora el de mayor número de homicidios, contados a partir del 2008.

 

 

Según las estadísticas preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveladas ayer, en 2017 se registraron 31 mil 174 homicidios en México.

 

 

Eso significa 25 homicidios por cada 100 mil habitantes a nivel nacional, tasa que es superior a la registrada en 2016, que fue de 20 homicidios por cada 100 mil habitantes.

 

 

En Sonora se contabilizaron 752 asesinatos, que colocan a la entidad en el mismo promedio que a nivel nacional, de 25 por cada 100 mil habitantes, lo cual no es nada como para presumir.

 

 

Según las cifras emitidas por Inegi, en 2008 Sonora registró 436 homicidios, que se elevaron a 571 en 2009 y ya para 2010 los números se colocaron en 738.

 

 

En 2011 bajaron un poco esos delitos y se estacionaron en 542 y, todavía más, en 525, en 2012.

 

 

Pero en 2013 los homicidios se colocaron en 658 y para 2014 fueron 669, con una baja en 2015, cuando sucedieron 585 y 580, en 2016.

 

 

Pero el año pasado llegaron a 752 y todo indica que 2018 podría irse por encima de esos números.

 

 

El municipio de Cajeme es el que mayor número de muertos aporta a esas estadísticas negras.

 

 

Por supuesto que no es algo para ir con un altoparlante por los cuatro puntos cardinales.

 

 

Según el Inegi, estas cifras se derivan de la información sobre estadísticas vitales captada de los registros administrativos de defunciones accidentales y violentas, los cuales son generados por las entidades federativas.

 

 

Y para que usted no se quede con las dudas, puede consultar estas cifras en la siguiente página de internet:

 

 

http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/registros/vitales/mortalidad/default.aspx

 

 

 

Fideicomiso contaminado
Pues al grupo minero México, comandado por Germán Larrea, no les bastó con contaminar el río Sonora con sulfato de cobre en 2014 sino que también han manchado de corrupción los recursos del Fideicomiso Río Sonora, mediante el cual se pretendía inhibir el impacto de los tóxicos en la población.

 

 

Un reporte de la ONG denominada Poder revela que, como suele suceder en este país, fueron el propio Larrea, su familia y los allegados al ex Subsecretario de Semarnat, Rodolfo Lacy Tamayo, quienes se sirvieron con la cuchara grande y se quedaron con la mayor tajada del pastel.

 

 

Y se reporta que gastaron más en un anuncio en los cines de la familia Larrea que en lo destinado a recuperar la salud de los vecinos afectados por la contaminación.

 

 

Eso es no tener materia gris. Con razón los habitantes del río Sonora están bastante enojados. Pero el gobierno, federal y estatal, se han hecho los desentendidos y no quieren tocar ni con el pétalo de una multa al clan Larrea.

 

 

Como que no se vale. Los gobernantes, se supone, están para proteger a los ciudadanos vulnerables. Los poderosos ya tienen cómo defenderse.
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