Don Lucio: músico del corazón

Don Lucio: músico del corazón

Aunque no ve, día a día toca lo mejor de sí para ganarse la vida

Por: Oviel Sosa

Las melodías que toca don Lucio representan un sonido singular de la PlazaTutuli, pues ha estado en la entrada principal desde que el establecimiento abrió sus puertas.
Don Lucio nació en Cócorit y actualmente cuenta con 61 años de edad, de los cuales la mitad ha estado posicionadoen uno de los accesos del citado negocio.
Don Lucio Buitimea Márquez vino al mundo con ceguera, por lo que su infancia fue complicada. Su condición física lo limitó desde pequeño y nunca fue a la escuela. En la música encontró el brillo que lo motivó a salir a delante.
“La música es lo que me llena de felicidad, porque traigo el gusto por la música desde niño”, expresó dibujando una sonrisa en su rostro.
El acordeón ha estado ligado a su vida. Lo empezó a tocar en el año de 1977 gracias a que un primo hermano le enseñó a dominar tal instrumento, en el cual encontró un gran aliado para proyectar su alegría.
Don Lucio inició su andar en la música en su natal Cócorit, acudía de manera frecuente a la cantina “Muchacho Alegre”, en ese lugar conoció a otros músicos que le brindaron su apoyo, los cuales le enseñaron a dominar varias melodías.
La primera canción que entonó en el acordeón fue Tragos de amargo licor, tema interpretado por Ramón Ayala y los Bravos del Norte.
Con los años empezó a ir al cine Cajeme y al Mercado Municipal en Obregón, donde se ganaba la vida tocando el acordeón, en espera de alguna moneda.
Al abrir la Plaza Tutuli en 1985, Lucioadoptó ese espacio como su escenario predilecto, sitio en el que ha permanecido por 33 años y sigue tocando con gran entusiasmo.
Los locatarios ya lo conocen y mucha gente que ha acudido por años a la plaza lo identifica porque ha trascendido generaciones.
Don Lucio sigue viviendo en Cócorit, de donde se traslada en taxi a la plaza, por lo que tiene que sacar el dinero suficiente para costearse el pasaje y que su jornada sea rentable.
Trata de asistir todos los días por las tardes a la plaza, pero hay ocasiones en que el dinero no le alcanza para pagar el taxi.
Le gustaría que lo apoyaran con un aire acondicionado, pues dijo que en su casa duerme con un pequeño abanico, el cual no le da abasto y sufre de las altas temperaturas.
Su dirección es calle Camino Carretero número 106 en la colonia San José en Cócorit, casa en donde pueden llevarle algún tipo de contribución las personas que deseen ayudarlo.
También lo pueden encontrar después de la 5 de la tarde por fuera de la entrada principal de la Plaza Tutuli.
Don Lucio no podrá ver con los ojos, pero el corazón es su mejor guía, porque siempre muestra una gran actitud para afrontar el día a día y a lo largo de los años a través de la música y de su fiel compañero el acordeón ha salido adelante librando todo tipo de complejidad, siempre mostrando perseverancia y deseos de salir adelante.

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