Depredadores nocivos

La intervención en la Laguna del Náinari, el máximo atractivo citadino de Obregón, pareciera un ejemplo de lo que se debe hacer en el ám­bito político y social.

Muchos saben que gran parte de la falta de desarrollo económico, político, cultural y social de las comunidades se debe en gran parte a esas “especies invasoras y depre­dadoras” como las que apare­cieron en el lago artificial.

En lo económico, muchos empresarios quieren vivir có­modamente de los subsidios del gobierno y poco le invier­ten a sus negocios. Afortuna­damente son muchos más los buenos integrantes de la ini­ciativa privada que arriesgan su capital y generan empleos permanentes.

En lo político, los depreda­dores de los talentos, así como de los presupuestos, dejan las arcas de las comunidades temblando, de tal forma que los gobiernos entrantes poco pueden hacer por la falta de recursos.

Y también hemos cono­cido, en el ámbito social, la presencia de algunas perso­nas que se dicen dirigentes o representantes de un gru­po determinado, pero que en realidad se las llevan fuera de las oficinas gubernamen­tales para “presionar” a los funcionarios y recibir alguna prebenda.

Así como se dice se está actuando contra la corrup­ción en el tema de los com­bustibles, de igual modo debe procederse en todos los terrenos del ejercicio público nacional.

Si algo ha estancado a esta nación es precisamente la di­versidad de actos corruptos en todos los ámbitos.

Desde el policía que pide “mordida” hasta el ciudadano que entregándole dinero se “libera” de una multa mayor, hasta el que se roba las ideas de sus compañeros para as­cender en el terreno político sin importarle a quien deje en el camino.

Quizá hoy entregamos un billete al funcionario para que nos agilice un trámite pero pensamos que eso es “normal” y ese “pequeño” acto se suma al que cotidia­namente realizan miles de ciudadanos y vuelve a este país cínico, apático e incapaz de emprender una revolu­ción moral que transforme a la nación.

Hay que analizar cada paso en nuestras vidas. Si bien no podemos escapar del todo a eso que llaman “blancas pa­lomitas”, también es cierto que desde nuestra trinchera podemos ir transformando a la patria, sin necesidad de discursos o la parafernalia de la demagogia populista.

Hagamos un ejercicio coti­diano de cambiar conductas. Ese puede ser el inicio para algo mejor: un país sin co­rrupción, más justo y equita­tivo para todos.

EN CORTO

Anoche llegó a Ciudad Obregón el Secretario de Agricultura y Desarrollo Ru­ral, Víctor Villalobos Arám­bura y se reunió con “lide­razgos pesqueros, acuícolas y agropecuarios, previo a gira de trabajo para fortalecer las actividades en la entidad, y supervisar avance de habili­tación de nuestra sede”, como él mismo compartió en redes sociales. Este día el funciona­rio federal se reunirá con los productores para evaluar los daños de las heladas recien­tes en los cultivos y es posible que llegue la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano para presentarle el panora­ma hasta ahora conocido por el golpe del clima a la región.

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