Denuncian en Guaymas brutalidad policiaca

Denuncian en Guaymas brutalidad policiaca

Dieciocho meses pasaron sin reportes de abuso de autoridad por parte de la corporación estatal de seguridad pública

Por: Ricardo López

A más de un año y medio de haber sufrido, la región de Guaymas 1yEmpalme, abusos de autoridad de parte de los elementos de la Policía de Seguridad Pública (PESP), la mala práctica de antaño vuelve a aplicarse nuevamente contra familias de ambos municipios, donde el atropello resurgió hace apenas unos días después del doble homicidio en la recicladora de materiales.


Golpes, daños, robos y hasta amenazas, son algunos de los motivos que violan los derechos humanos de los ofendidos, rebasando los PESP la línea de su jurisdicción al entrar a propiedades privadas a la fuerza y sin el consentimiento de los ahora agredidos.

El buen trabajo que se había desempeñado por parte de esta corporación policial desde hace aproximadamente 18 meses atrás, este nuevo grupo comisionado para la región lo ha venido a opacar, empañar y revivir una mala imagen de los uniformados estatales que los ciudadanos ya tenían en el olvido.

Tal es el caso de la señora Francisca “N”, de la colonia Yucatán, de Guaymas, quien señala directamente a los policías de seguridad pública del Estado, mismos que viajaban en la patrulla 408, de entrar a la fuerza y ocasionar daños a su vivienda como las imágenes lo constatan.

“Brincaron por la barda de al lado e ingresaron por la parte trasera de la casa, en donde encontraron una herramienta para la construcción de los llamados “picos”; empezaron a golpear la pared para abrir un espacio entre la misma y el marco de la puerta, hasta llegar a la cerradura y violarla, ese fue el primer daño”, comentó Lilia “N”, hija de la señora Francisca; ambas mostraron golpes recibidos de los estatales.

“Entraron a la casa apuntando con su amas largas, aun estando mi niña de cuatro años frente a ellos, como buscando a un capo de la mafia. Enseguida patearon la puerta de una recámara hasta tumbarla y agarrar a golpes a mi hermano, Jorge Luis, de 23 años de edad, quien había entrado corriendo a su casa, logrando burlar a los policías que lo correteaban”, anexó Lilia “N”.


El grave error de Jorge Luis “N” fue al ver a las unidades de Policía por la calle 14 de la colonia Yucatán y cargar una computadora en sus brazos, la cual iba a empeñar o vender, corrió hasta su casa, por temor de ser subido a la patrulla como probable ladrón, señalando que el joven no cuenta con antecedentes penales y comprobando la legal procedencia de sus pertenencias.

Mientras que elementos golpeaban al joven frente a su hermana y su madre, las mujeres trataron de defenderlo, pero ellas también resultaron agredidas físicamente por los oficiales, logrando llevarse al detenido, el cual fue puesto a disposición del juez calificador en turno de la comandancia de la Policía local, el cual lo sancionó con una multa administrativa.


Al cumplir sus 36 horas de arresto, Jorge Luis “N” fue liberado y recibió 20 pesos, la computadora y un celular de Lilia, su hermana, que le habían quitado en su ingreso a las celdas preventivas. El teléfono fue confiscado “mañosamente” por los PESP, ya que en su interior contenía imágenes videograbadas del actuar de los policías al interior de la casa con el número 340 de la familia afectada, donde golpearon a las mujeres cobardemente y al joven ahora libre.

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