De la gloria, a la tristeza: Ana Carmen Torres Wong

De la gloria, a la tristeza: Ana Carmen Torres Wong

Por: Joel Luna

La medalla de plata conseguida en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, Colombia, por Ana Carmen Torres Wong, lleva una dedicatoria muy especial. Su padre, don Fernando Torres, falleció días antes de entrar en competencia.
Ana Carmen, con lágrimas en los ojos, relató cómo fue tomar la difícil decisión de participar en estos Juegos Centroamericanos, en Colombia.

“El día del abanderamiento con el presidente de la República, recibí una llamada de mi madre, me dijo que mi padre había entrado en paro y que le habían inducido un coma para mantenerlo con vida. Me pidió que no viniera, que ella me tendría informada. Por la noche recibí llamada de mi hermano, me pidió que viniera a ver a mi papá. Lo vi, hablé con él, me despedí, fue muy triste, porque presencié que por tratar de revivirlo le quebraron cuatro costillas y estaba muy lastimado”.

“Después de eso, regresé a México, y tres días después viajamos a Colombia. Fue una emoción muy grande estar en el desfile, escuchando a Shakira. En ese momento se me vino a la mente mi papá, deseaba que viera los momentos bonitos que yo vivía. Cuando pasó el desfile, mi mamá me hizo la llamada que me llenó de tristeza: el fallecimiento de mi padre. Sin embargo, lo callé, no avisé, no dije nada, seguí mi ritmo. No quería que me tuvieran lástima, al contrario, quería seguir concentrada, aunque por dentro me estaba muriendo de tristeza”, narró entre lágrimas.

“El día de la competencia yo sabía que me iba a ir muy bien, porque lo que ganara era para mi padre”, continuó.

“Cuando obtuve mi medalla de plata, me puse un poco triste, porque yo quería el oro para mi papá, por un kilo perdí el oro. Pero al final de cuentas supe que mi esfuerzo fue gracias a que estaba muy motivada”.

“El velorio y sepelio de mi padre lo viví por videollamada, mis hermanos y primos me enseñaron todo lo que vivieron, fue muy difícil, ya que no pude estar con ellos en esos momentos tan tristes”.

“Lo primero que hice cuando llegué a casa fue conocer la tumba de mi padre y decirle que había ganado una medalla y que lo había logrado por la promesa que le hice, que era para él”.

Ana Carmen Torres Wong empezó a practicar la halterofilia a los 12 años de edad, hoy tiene 21 años. Motivada por lo que hacía su hermano, que viajaba mucho gracias a la disciplina que practicaba.

“Mi sueño era subirme a un avión y cuando me decidí por la halterofilia supe que lo iba a hacer muy pronto”, abundó.

Su primera competencia internacional fue en Lima, Perú, en 2011, en Mundial Juvenil quedó en cuarto lugar. Ahí se puso la meta de algún día ganar una medalla.

En cuanto al nombramiento de Ana Gabriela Guevara en Conade, opinó que es bueno para el deporte en México. Tiene un claro panorama de lo que ocupa el deportista en México y seguramente hará un buen papel.

Sobre el doping comentó que es engañarse a sí mismo y es muy y malo, su dieta es comer de todo, excepto la carne de res para evitar alguna contaminación de clembuterol como se ha dado en ciertos casos en México.

Ana Carmen Torres Wong sigue esperando la invitación del rector Javier Vales García para mostrarle su medalla y hacerle sentir el orgullo que sintió representar al Itson en esta importante competencia en Colombia.

El próximo año representará al Itson en la Universiada Nacional y seguramente será una de las medallas que se sumarán al deporte del Instituto Tecnológico de Sonora.

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