Andrés Soler desayunó, cayó en coma y ya no despertó

Andrés Soler formó parte de una dinastía actoral irrepetible: la familia Soler, que le dio al cine mexicano cinco estrellas que exitosamente le pusieron su brillo a la Época de Oro.
De los ocho hermanos, cinco se dedicaron a la actuación: Fernando, Andrés, Domingo, Julián y Mercedes.
Andrés fue el segundo de la dinastía. Superó la marca de sus hermanos y para muchos fue el mejor actor secundario de nuestro cine. Tres meses antes de morir había terminado de filmar la película “El hermano Capulina” junto al simpático Germán Henaine.
El multifacético Soler falleció de manera sorpresiva el 26 de julio de 1969, tenía 70 años de edad y presidía la academia de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), aparentemente se encontraba bien de salud, nadie imaginó que aquella madrugada de julio ya no iba a despertar.
En su última película interpreta a un fraile que dirige un orfanato al que llega “Capulina”, varias escenas del filme se grabaron en el Desierto de los Leones y también participaron Eric del Castillo y José Ángel Espinoza “Ferrusquilla”.
Los restos de Andrés Soler descansan en el Panteón Jardín de la Ciudad de México, donde en 1969 recibió una tumultuosa despedida en medio de muchos ramos de flores y coronas fúnebres que demostraron el cariño del público, que lo trató como lo que siempre fue, una de las grandes figuras de la Época de Oro.

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