Ahora nos llaman “Cajementerio”

Ahora nos llaman “Cajementerio”

Con la novedosa novedad, si se vale esa expresión, de que ahora el municipio con cabecera en Ciudad Obregón se llama “Cajementerio”.

¡Hasta dónde hemos llegado!

Y aunque la tarde de este martes se volvieron a escuchar las metralletas y a descubrirse otro “levantado”, pero ya fiambre, dejaremos que sea la voz popular la que siga enjuiciando a las autoridades que no cumplen su cometido.

Hay muchos otros problemas que la sociedad tiene frente a sus ojos y que necesitan atención de los gobernantes, aunque hoy anden de vacaciones, olvidados de las necesidades de sus mandantes.

Por ejemplo, las compañías constructoras de diversas obras en el municipio se han hecho ojo de hormiga y para taparle el ojo al macho el Ayuntamiento ha hecho como que hace las reparaciones correspondientes, pero la verdad es que la solución definitiva no aparece por ningún lado.

Por ejemplo, las calles de concreto que se levantaron por culpa del calor, como nos quisieron hacer creer las autoridades.

Los retos de gobernar no son nada fáciles. Y eso lo sabían los servidores públicos de hoy, casi a punto de irse. Pero con la mira puesta en los negocios que desde el ejercicio del poder proyectaban realizar, les importó poco el descrédito que su ineptitud a la hora de administrar les acarrearía.

Hoy, las ciudades de Sonora, Cajeme en especial, están destrozadas en muchos sentidos.

En lo físico, con calles y servicios públicos deficientes.

Por ejemplo, en la recolección de basura refuerzan las tareas por los sitios donde viven personas que pueden criticar las ineficiencias, pero descuidan otras áreas.

Los callejones del centro de la ciudad, por ejemplo, están apestosos a basura y a desechos humanos de todo tipo. Y ¿cuándo los señoritos de la administración municipal han acudido a esos lugares a supervisar el trabajo de los empleados? Nunca.

Y en lo anímico, la gente anda de capa caída con tanta violencia en los últimos meses, pero sobre todo con la conciencia de que no hay autoridad que la proteja.

En verdad que los últimos años de los gobiernos estatal y municipal, Cajeme ha sido completamente destrozado. Cuando Rogelio Díaz Brown, le echaban la culpa al gobierno panista.

Y cuando llegó a Sonora un gobierno priista, las cosas no cambiaron mucho. Así que por eso hartaron a la sociedad, que decidió darle una oportunidad a gente nueva.

Ojalá las autoridades electas en los diferentes niveles no cansen a los ciudadanos con promesas incumplidas. Porque, entonces, ¿a quién vamos a elegir dentro de tres años?

Para comentarios:

[email protected]

Dejar un Comentario