La boca de Ramón Corral

La boca de Ramón Corral

“Se está poniendo la camisa de fuerza”, “Se volvió loco”, “Se volvió contra los panistas”, “si lo dice es porque Damián Zepeda lo mandó a decirlo”, son algunos de los comentarios que he recibido de distintos grupos de panistas en torno a los dichos del virtual candidato al Senado por el Partido Acción Nacional y la coalición Con México al Frente, Ramón Corral Ávila.
Esto por la serie de comentarios hechos durante el desayuno al que asistió con los integrantes de la “Mesa Cancún”, en donde se refirió a Guillermo Padrés Elías, el ex gobernador que primero fue su coordinador de campaña a la gubernatura en 2003 y que después fue impulsado por el mismo Corral Ávila al Senado y a la gubernatura en 2009, y a quien calificó de ladrón y de corrupto, luego de señalar que le robó la esperanza a los sonorenses.
Fiel a su estilo rupestre Ramón Corral Ávila se fue duro y directo a la yugular por ejemplo de su principal oponente Luis Serrato, descalificándolo como aspirante al Senado, pero también a la Alcaldía, luego tratando de imponer su visión de que debe ser Myrna Rea de López la candidata a la Alcaldía, para después señalar que él ve al PAN débil, lastimado, por la experiencia de haber encarnado un Gobierno corrupto, del que culpó a los priístas por haber asesorado mal a su alumno.
Lo menos que dijo de Padrés Elías es que el poder lo volvió loco, y así es como lo conocieron realmente, no como el “Memo”, sino como el gobernador Padrés.
Ignoro qué le pasó por la mente a Ramón Corral, quien seguramente se siente muy firme en la candidatura al Senado, que por obra y gracia de Damián Zepeda se le estaría entregando, aunque como usted sabe del plato a la boca se cae la sopa, pues incluso tuvo parque suficiente para dedicarle una andanada al mismo dirigente nacional del PAN, de quien dijo ya se le conocerá cuando tenga poder.
Aunque después se salió de la tangente, señalando que la gente quiere que Acción Nacional regrese al Gobierno, y que por eso él decidió regresar, salirse del retiro político en que se encontraba, porque su vocación es servir.
Habló de MORENA y dijo lo que piensa, es decir que Andrés Manuel es un peligro, habló del PRI donde dijo los escenarios se movieron y ya no van (según sus cuentas) ni Sylvana Beltrones ni el “Pano” Salido, sino Natalia Rivera y Antonio Astiazarán, y aunque reconoció que el PAN está muy mal, dijo tener fe en que después del 1 de julio habrá de estar muy bien (le faltó decir aquello de que “De Corazón” lo ve y lo siente).
Es interesante porque por la mañana Corral Ávila mostró un caso irrefrenable de verborrea, dando golpes y mandobles a todo lo que se moviera, a medio día en reunión convocada por la presidenta del Congreso Angélica Payán con mujeres periodistas y donde también participó la dirigente estatal del blanquiazul, Alejandra López Noriega, quedó ratificado por la líder del panismo que Corral Ávila será gústele a quien le guste el candidato al Senado, simplemente porque ya se había anunciado que las posiciones en el PAN y en el Frente en lo que toca a Sonora serían por dedazo y la santa voluntad de Damián Zepeda ya se manifestó.
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Ayer se dio la primera reunión de gabinete del Gobierno de Sonora en el año y desde que llegó a Palacio se le notó a la gobernadora que traía en las manos más de lo que podía decir, el hecho es que la reunión con su gabinete legal y ampliado en el Salón Constitución fue escenario para las despedidas de los secretarios y funcionarios de primer nivel que se van, unos en pos de aventuras políticas, como es el caso de los secretarios Ernesto de Lucas y Rogelio Díaz Brown, otros porque se les venció el ciclo, como ocurrió con Gilberto Ungson Beltrán.
El asunto es que posterior a la reunión la gobernadora pasó a su despacho al que ya tenía citados a Enrique Claussen a Ungson y a Pedro Ángel Contreras López a fin de mover su tablero, dándole las gracias al doctor y tomando la protesta de Claussen como nuevo titular de Salud y a Contreras López como nuevo titular del ISSSTESON.
Sobre Ungson Beltrán puedo decir que me consta que hizo un buen trabajo, que dejó todo el entramado listo para el desarrollo de uno de los grandes proyectos del Gobierno estatal que es el Hospital General de Especialidades en Hermosillo y que logró recuperar la vertical de un sector que realmente fue dejado como vil trepadero de mapaches por el Gobierno de Guillermo Padrés, sin medicinas, con instalaciones en condiciones deplorables y con todo un desastre a punto de estallar.
El doctor Ungson hizo un gran esfuerzo y me parece correspondió a la confianza de la gobernadora Pavlovich, sin embargo es importante saber retirarse a tiempo y creo que al inicio del año los tiempos dan para construir una nueva y mayor estabilidad en el Sector Salud, con Enrique Claussen, hombre de toda la confianza de la gobernadora al frente, porque los retos que se vienen son muy grandes.
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