¿A quién le toca arreglar las banquetas?

¿A quién le toca arreglar las banquetas?

Me encontré a un amigo hace unos meses con un pie roto y en muletas. Le pregunté qué le había pasado y me dijo que se cayó durante una de sus caminatas por las montañas de California. La gente no se da cuenta de lo peligroso que es el hiking (excursionismo), me dijo. El hiking es muy practicado en California. De acuerdo con el sendero, la dificultad aumenta. En Ciudad Obregón, los cajemenses no necesitar ir de hiking para exponerse a una caída si no se andan con cuidado.

 

 

Las banquetas están hechas un desastre, sobre todo de la calle 200 a la calle Hidalgo, y de las calles Miguel Alemán a la California. No se diga el área comercial, que en esta época decembrina registra un alto tráfico peatonal. ¿A quién le corresponde arreglar las banquetas? ¿Al Municipio o a los propietarios de los inmuebles? Pregunté a algunos ex funcionarios del Ayuntamiento, y me responden que el arreglo le toca a la autoridad municipal. Las banquetas son un bien y responsabilidad municipal. Y es el Departamento de Desarrollo Urbano quien debe cuidarlas. ¿Y cuándo fue la última vez que arreglaron las banquetas? “Nunca”, me contestaron. Si acaso hace 40, 30 años. Mientras los años pasan, el número de cajemenses lesionados va en ascenso. De verdad que les aconsejamos poner mucha atención a la hora de dar un paso por las aceras, porque si no, corren el riesgo de caerse y quebrarse un pie, una pierna, una cadera, vaya usted a saber. La advertencia es en serio. Si para el peatón común y corriente es todo un desafío circular por nuestras banquetas todas desniveladas, llenas de hoyancos y hechas giras, se imaginan el desafío que representa para las personas discapacitadas. Mejor ni arriesgarse. En Los Ángeles, hace unos años, la Asociación de Discapacitados le metió una demanda de miedo al Gobierno Municipal por el pésimo estado de las aceras. Los discapacitados la ganaron y forzaron a la Ciudad a reparar dichas vías públicas. La ciudad angelina se vio obligada por la vía legal a invertir miles de dólares en un programa de pavimentación de banquetas que se va llevar años. Eso sin contar los millones que han tenido que pagar en resolver demandas individuales de gente que se ha lesionado.

 

 

Sabemos que el dinero público en Obregón está escaso, pero algo se debe hacer para mejorar el estado de las banquetas, por lo menos de aquellas que están en el primer cuadro.

 

 

Lo más interesante de todo es que tan pronto cruzamos la calle Hidalgo y comenzamos a penetrar en la zona norte, el panorama cambia. Las banquetas están lisitas. Es otro mundo. Una de las metas de los próximos gobernantes en Cajeme debía ser crear más igualdad en los servicios públicos. Es decir, que los del sur y el centro tengan el mismo nivel que los de la zona norte. Claro, no todas las aceras de la zona norte son perfectas ni todas las del centro y sur de la ciudad están hechas una calamidad. Qué suerte tienen los gobernantes de que en México, las demandas contra los malos servicios no funcionen. Si no, no se la acabarían.

 

 

Esperemos que uno de los propósitos de 2018 sea arreglar las banquetas de miedo de Cajeme. ¿Será posible que reparen, al menos, las del primer cuadro, donde está el comercio fuerte y que es por donde más camina la gente? Si no hay suficientes recursos municipales, el Ayuntamiento podría hacer una negociación con los propietarios de las banquetas para repararlas.

 

 

Por cierto, qué ocurrencia ponerse a cerrar calles en el área comercial en una de las temporadas más altas de ventas. Para muchos comerciantes, diciembre es la única oportunidad en el año de recomponerlas. La comerciante Alicia Acosta tuvo que hacer un plantón para obligar a parar los trabajos de pavimentación, los cuales dieron inicio con el argumento de que el dinero se terminaba para fin de año. Pero qué no había manera de organizarse sin darle en la torre al comercio.

 

 

Está como la carretera de cuatro carriles. Cómo se les ocurre hacer trabajos en plena época decembrina, cuando miles y miles de paisanos recorren el estado. Un viaje que no se lleva ni tres horas se volvió una pesadilla de hasta seis horas. Ya ni la amuelan.

 

 

 

UN AÑO ELECTORAL
Se acaba el año 2017, y empieza el 2018 que viene cargado de política. Enero es un mes de registro de candidatos a diferentes puestos de elección popular. Por la vía independiente, Rodrigo Bours ya dijo que se va a registrar este mes en su búsqueda por la Alcaldía de Cajeme. Y también hará lo mismo por alrededor del 10 de enero, Gustavo Almada por Movimiento Ciudadano.

 

 

La candidatura independiente de Rodrigo Bours va a ser todo un experimento que vale la pena vivir y seguir. Algunos no le ven posibilidades por el hecho, dicen, que el electorado no está familiarizado con las candidaturas independientes. Pero otros lo ven como una verdadera opción. Así que, pendientes. No hay nada para nadie.

 

 

Por el lado del PRI, los punteros que suenan son Abel Murrieta y Emeterio Ochoa. Pero toca esperar a las negociaciones para saber quién será el abanderado. Escoger a un candidato para un cargo de elección debía ser cómo seleccionar al mejor para un puesto de trabajo. Sin importar edad y sexo, debía quedar el más calificado. Pero aquí y en China, no siempre ganan los mejores. Si no lo creen, volteemos a ver los vecinos con Donald Trump como presidente de la gran nación.

 

 

 

¿QUIÉNES SON LOS AMIGOS?…
De José Antonio Meade, candidato del PRI a la Presidencia de México en Cajeme, existen muchas especulaciones. Hay quienes aseguran que el más cercano es el ex alcalde Ricardo Bours. Y a nivel estatal, el senador Ernesto Gándara Camou. De ser cierto, eso le puede ayudar a Bours para buscar apoyo desde el centro para que su candidato a la Alcaldía, Abel Murrieta, avance y sea el elegido. Ya que por el lado de la gobernadora Claudia Pavlovich se antoja más difícil que consiga ese respaldo. La mandataria estatal tiene sus propias preferencias. Pero otros dicen que en realidad el amigo de Meade es el ex gobernador Eduardo Bours. Y que los líderes campesinos Juan Leyva y Julián Luzanilla también son sus conocidos de cuando Meade fue director de Nacional Financiera. Ya les platicaremos más.

 

 

 

NO DA TREGUA
El 2017 ha sido un año de violencia imparable en Obregón, con una breve tregua que duró escasos meses. Como consecuencia, muchos piensan que el director de la Policía debió dejar hace tiempo el cargo. Pero ustedes consideran que la salida de un director de Policía cambiaría el panorama. Muchos oficiales, ya en confianza, dicen que por lo que ganan no vale la pena exponer el pellejo frente a los grupos delictivos que se disputan la plaza. La apuesta va a recaer en el siguiente alcalde, y en lo que Faustino Félix Chávez pueda hacer en lo que resta del año.

 

 

 

AÑO DE PÉRDIDAS
El año que hoy se acaba ha sido de grandes pérdidas para Cajeme. Grandes personajes se nos fueron. Murió el ex alcalde Faustino Félix Escalante, el queridísimo padre Rogelio López, el obispo Vicente García Bernal, el periodista y cronista de la ciudad Don Pepe Escobar, el comerciante y quien fuera líder de los locatarios del Mercado, Don José Esparza, y cómo olvidarlo, un gran líder, Adalberto Rosas. También el gran empresario don Juan Robinson Bours. Descansen en paz. Ellos ya son parte de la historia de este Municipio cajemense.
Y que este año que comienza sea para prosperidad de Cajeme y de todos nosotros. ¡Feliz 2018!
Correo electrónico: [email protected]t

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