Los burros de la SCT

Los burros de la SCT

Por: Demian Duarte

Toda la razón tiene la gobernadora Claudia Pavlovich a la hora de reclamarle a la Federación que se deje de cosas y exija a las empresas que trabajan en la modernización y reconstrucción de la carretera Federal 15, en su trayecto que atraviesa Sonora de Estación Don a Nogales, para que cumplan con los tiempos de entrega.
Hace unas semanas la mandataria manifestó “parece que vienen en burro”, en tono medio en broma medio en serio, pero ante la falta de acciones conscientes de parte de la SCT, que en Sonora ya sabe usted que encabeza Javier Hernández Armenta, la mandataria decidió subir el volumen y en serio.
El asunto no es menor, usted sabe se están invirtiendo en esa carretera más de 17 mil millones de pesos de dinero que sale del erario público, pero encima de todo lo que está en juego es la seguridad de los miles de viajeros que recorren completa o parcialmente la rúa, en donde la muerte y los accidentes se han convertido en tema cotidiano.
De la misma manera hablamos de la competitividad del Estado, de infraestructura que puede marcar la diferencia entre crecer en materia económica o quedarse estancados.
Y el problema es la lentitud, la obra no avanza, y es realmente desesperante ver cómo tramos pequeños de obra como el que corre de Santa Ana a Magdalena de Kino, pasan los meses y sigue igual, no diga usted todo el recorrido que va de Santa Ana hasta Nogales, que convierte a ese trayecto en una verdadera tortura para el viajero y en una trampa mortal, si usted viaja de noche por ahí.
No se diga el tramo de Hermosillo a Guaymas hacia el sur, que tiene dos años en las mismas y se ha convertido en escenario de terribles accidentes, choques de frente, incendios de vehículos y en el lugar de la muerte de decenas de viajeros.
De verdad ojalá Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se diera una vuelta y recorriera de inicio a fin esta obra, que es compromiso presidencial de Enrique Peña Nieto, para que identifique el origen del problema, porque de tanta tardanza uno ya no sabe si es corrupción, estulticia, falta de voluntad de hacer las cosas o incluso desinterés de parte de la federación.
A lo mejor son las cuatro anteriores juntas, pero créame que el hecho de que la jefa del Poder Ejecutivo en Sonora haya alzado la voz, como ya lo ha hecho el Congreso del Estado anteriormente, es un grito desesperado para que de una buena vez las cosas lleguen a buen puerto.
La misma gobernadora cuando habló de la lentitud de la obra, recordó que su Gobierno con mucho menos presupuesto y en mucho menos tiempo logró rehabilitar 1 mil 700 kilómetros de carretera en el Estado, que si bien no son de cuatro carriles y se trata de carreteras de asfalto, son vías que están de vuelta transitables y que han facilitado la comunicación y el tránsito de mercancías entre los pueblos y zonas rurales con las ciudades.
Ahora es necesario avanzar en la vía principal, no sea que ocurra como con la carretera federal 2, que recorre el norte de Sonora de manera transversal, y que tuvo que esperar 17 años a que el Gobierno Federal pudiera terminarla.
Se sabe y entiende que en el Congreso del Estado en esta etapa final del año los temas trascendentes comienzan a escasear, pues ya casi todo gira en torno a la recepción del paquete presupuestal, que incluye la iniciativa de Ley de Ingresos y la Propuesta de Presupuesto de Egresos, que este miércoles será entregado por el secretario de Hacienda Raúl Navarro Gallegos, en busca de disponer de 60 mil millones de pesos. Usted sabe que vienen largas jornadas de trabajo en comisiones, negociaciones, jaloneos y acomodos, para que finalmente en una fecha por determinar en diciembre, termine por aprobarse el paquete.
Esto significa que para llegar a ese momento a los diputados les quedan algo así como 7 sesiones y así cerrar el periodo ordinario de sesiones.
El detalle es que tienen varios días en el Congreso del Estado en donde el orden del día está repleto de exhortos, propuestas e iniciativas que en muchos casos van de lo absurdo a lo bizarro, lo que en muchos casos representa un desperdicio de tiempo y de recursos del mismo poder legislativo, ya que los exhortos como usted sabe son como llamados a misa, pues no son vinculantes ni obligan a nada a las autoridades relacionados a ellos, y por otra parte muchas de esas “brillantes propuestas”, terminan luego en la congeladora.
Esto lo saben bien, los diputados coordinadores de las bancadas mayoritarias, Epifanio Salido Pavlovich del PRI y Luis Serrato Castell del PAN, y sobre los casos no le digo nombres ni casos específicos, porque luego los diputados resultan muy hipersensibles a la crítica, pues tienden a pensar que todo es personal, pero sí hace falta que alguien les diga que no todo el trabajo en el Congreso es para ganar titulares en los medios y acaparar reflectores.
Es importante en pocas palabras que el trabajo del Congreso y de los 33 diputados tenga un sentido de utilidad social, sea práctico y sea coherente, pues de lo contrario se corre el riesgo de que el poder legislativo pierda credibilidad.

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