Coco… La tradición como contexto

Coco… La tradición como contexto

Por: Jesús Carvajal Moncada.-

Los deseos de Miguel, un niño mexicano por convertirse en cantante lo llevan a enfrentar el rechazo de su familia, debido a que uno de sus antepasados que se dedicaba a ello abandonó a la familia y jamás volvió a saberse de él. No obstante, el pequeño sigue empecinado en hacerlo, tomando como base la carrera del fallecido Ernesto de la Cruz, el intérprete más reconocido del pueblo. Durante una tarde en la cual pese a todos los obstáculos desea participar en un concurso musical, y tras quedarse sin su guitarra, decide apoderarse de la que está en la tumba de su ídolo, lo que da origen a una experiencia sobrenatural, donde emprende un viaje al mundo de los muertos para hacer grandes descubrimientos sobre su pasado familiar.
Coco (2017), de los estudios Pixar-Disney, dirigida por Lee Unkrich y Adrián Molina, con doblajes de actores como Gael García Bernal y BenjamínBratt, entre otros, y música de Michael Giacchino, fue estrenada en México en fechas cercanas al día de muertos, lo cual seguramente no fue una coincidencia, sino que la historia de la película transcurre precisamente en el marco de dicha celebración en un pueblo que se asemeja a un lugar del sur del país. Para esto los realizadores hicieron una investigación en estados como Michoacán y Guanajuato, e incluso visitaron la ciudad de México. Por ello, los panteones adornados con flores de cempasúchil, los alimentos, las veladoras y el papel picado, son parte importante de la escenografía que rodea a los personajes.
De México y sus tradiciones no sólo se observa lo referente al dos de noviembre, sino la estructura familiar y su funcionamiento, donde si bien el padre es un elemento muy importante, la abuela representa una figura fuerte y de amplia influencia sobre el resto de la familia. Ella es quien se opone con más vehemencia a las ambiciones de Miguel, cuidando de su madre, la bisabuela del niño, llamada Coco.
La película está presentada a través de una secuencia que aumenta el ritmo e interés a medida que se acerca a su desenlace; además, expone un inframundo similar al de los humanos, mucho más colorido de lo que tal vez se piense en vida. Es decir, no es para nada un espacio oscuro y tenebroso, sino un mundo lleno de color, música, fiesta e inmerso en los adelantos tecnológicos, aunque también incluye áreas no tan atractivas, donde habitan los muertos menos recordados por los humanos. Este es un punto esencial de la trama: los muertos siguen ahora en este contexto mientras los vivos los recuerden, de lo contrario, desaparecerán. La tradición de las ofrendas y la foto de la persona fallecida junta a ellas, es retomada como una señal de que sigue vivo de alguna manera todavía.
Si esta producción cinematográfica logra ponernos en contacto con aspectos arraigados de la cultura mexicana, es justo decir que no aborda en sí el día de muertos, sino que lo coloca como el contexto para una historia donde la parte más joven de la familia conecta con sus ancestros y descubre la verdad sobre lo acontecido años atrás, a la vez de luchar por sus sueños y llegar a cambiar una postura muy rígida de sus familiares a través precisamente de lo que más rechazan, como lo es la música. Por otra parte, se trata de una historia construida para entenderse sin problemas, sin cuestionar los símbolos culturales. Al final el falso héroe es desenmascarado y el supuesto villano se reivindica mediante la acción de un infante, con su ternura e ingenuidad, pero capaz de ver la vida desde una perspectiva más flexible a la de los mayores.
Al parecer los realizadores desearon que lo común, lo conocido, permaneciese así para ser aprovechado al máximo. Puede ser que no arriesgue efectivamente al presentar lo más usual de la mencionada celebración y de un guion a modo para cualquier edad, pero esto debía ser así para poder resolver con éxito una historia fantástica, con una música no para llevarse varios premios necesariamente, sino para apoyar plenamente lo que los personajes deseaban expresar. Hasta aquí el alcance de una realización con la cual Pixar quería regresar para complacer a sus seguidores y al parecer lo ha conseguido.

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