La música de antaño le trae gratos recuerdos

La música de antaño le trae gratos recuerdos

Oviel Sosa
Escuchar a Los Apson, Muecas, Yndio entre otras agrupaciones que otorgaron matices románticos basados en una descendencia del rock and roll adoptando rasgos mexicanos, es algo que lo llena de nostalgia y lo traslada a su juventud.

 

 

Don Fernando Guerrero Leyva fue parte de la generación que creció influenciada por agrupaciones de rock and roll inglesas y norteamericanas que marcaron la pauta en la escena de los 60 y 70 de las bandas mexicanas que surgieron en esas décadas y marcaron una época.

 

 

“La música para mí en vida ha sido una etapa muy linda, y una de las décadas que más me gustó fue la de los setenta, porque anduve muy activo en la música, y pues conocí a mi esposa y aprendí el inglés”, expresó.

 

 

Don Fernando actualmente tiene 65 años de edad, nació en ciudad Obregón y su infancia, adolescencia y juventud la vivió en Esperanza, Sonora.

 

 

A él la música, lo mueve, lo apasiona y cuando era joven se fabricó una batería con pedazos de madera que su papá dejaba, ya que su padre fue carpintero.

 

 

Al comenzar a interactuar con la batería hizo “clic” con tal instrumento y en su mente imaginaba tocar frente a varias personas. Sueño que pudo cumplir posteriormente cuando formó parte de los grupos Los Ángeles, Los Maestros, Nuevos Maestros, Los Villalobos, los Junior’s y finalizó con su presencia en la música con la orquesta de “Rupi” Gastélum.

 

 

En aquellos años, gracias a que se movía en el ambiente de la música y se presentaba en clubes y eventos de la localidad le tocó conocer a grandes personalidades que integraban bandas reconocidas a nivel nacional e internacional.

 

 

“El primer grupo que conocí fue en Esperanza que fueron los Royals Team donde cantaba Ricky Brown, después conocí a los Jet de Nogales y conocí a Los Apson en un cine que se llamaba Susana”, compartió, don Fernando.

 

 

Su juventud estuvo marcada por la música, algo que lo llenó de júbilo y le otorgó gratas experiencias, tras estar activo participando como baterista de varios grupos, después tomó la decisión de entrar a laborar a la Universidad Pedagógica Nacional en Navojoa, Sonora, lugar donde vivió por un tiempo. En tal institución fungió como velador durante 33 años y 5 meses, por lo que por su estadía como empleado recibió varios reconocimientos.

 

 

Don Fernando hoy en día vive en la colonia, Sochiloa, en Ciudad Obregón, sitio en el que radica desde 1994, tiene dos hijas, un hijo y 4 nietos, actualmente vive con su esposa, su hijo y una nieta.

 

 

Se define como una persona tranquila, romántica e inquieta, aparte de la música le fascina la fotografía, pero a la música le guarda gran admiración por que gracias a ella conoció a su esposa y formó su familia.

 

 

Don Fernando cada vez que tiene tiempo toca la batería, para recordad el tiempo en el que estaba activo como integrante de varios grupos, y desearía que regresara ese romanticismo y los grupos locales actuales no se enfocaran tanto en corridos “alterados” que hacen apología al delito y no dejan ningún mensaje positivo a la juventud.

Dejar un Comentario