Es atrevido, hasta cierto punto, el minicuento…

… que nos llegó por uno de los FAX del periódico, procedente de la Baja California y de acuerdo con la formalidad de su remitente, cuyo nombre se guarda por obvias motivos, los hechos sucedieron en un paraje de la selva de África, en donde transitaba un experto Cazador, que al contemplar un ancho río, con sus aguas azuladas, se le antojó darse un chapuzón, y así lo hizo. De inmediato se despojó de toda su ropa y al acercarse a la orilla, para entrar al agua, vio sorprendido que también se acercaba un enorme Elefante, que deseaba también darse un chapuzón y de pronto se le quedó mirando al Cazador y jura el remitente del minicuento, que el Paquidermo tras contemplar de arriba abajo al individuo, le habló con voz clara y potente:
–¿Y tú puedes respirar bien con esa pinche cosilla?…

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