La soledad de Guillermo

La soledad de Guillermo

Las carencias se adueñaron de su vida y trata de salir adelante con la ayuda que recibe de sus vecinos

 

 

Oviel Sosa
Guillermo Fontes Duarte tiene 72 años de edad y nació en Ciudad Obregón. De joven trabajó de cocinero, mesero, cantinero y en la limpieza; siempre buscó un empleo mejor pagado, pero lamentablemente en los lugares donde laboró en algunos no tuvo la prestación de seguridad social y no alcanzó la cotización para tener una pensión.

 

 

Don Guillermo nunca se casó, su única familia es una hermana de 84 años que vive en la colonia Yucujímari y los hijos de ella, quienes le apoyan en lo que pueden, pero sus condiciones económicas no les dan para ayudar como desearan a don Guillermo.

 

 

Actualmente, don Guillermo vive en la colonia Urbi Villas del Real, casa que invade, pues al no tener un ingreso sustentable, no tiene la posibilidad económica de rentar.

 

 

“Estoy invadiendo. Por la necesidad de no tener dónde vivir me vine a meter aquí, pero estamos con el Jesús en la boca que ya nos van a sacar, que ya nos van a sacar, y con el poquito dinero que tenía lo usé para pintar la casa, porque estaba toda pintarrajeada por lo cholos”, expresó.

 

 

Don Guillermo comentó que trabajó por última vez haciendo limpieza en unos departamentos, pero que empezó a padecer de la presión, algo que le impidió seguir laborando.

 

 

Explicó que antes rentaba en la colonia Libertad, pero al quedarse sin trabajo invadió una casa, la cual está marcada con el numero 4327, vivienda que se localiza por la calle Zulia, entre Bretagna y boulevard Urbi Villas del Real, en la colonia del mismo nombre, asentamiento humano que se ubica al poniente de la ciudad.

 

 

Don Guillermo en ese lugar trata de salir adelante, donde recibe la ayuda de los vecinos, quienes le colaboran con comida y le obsequian ropa, la cual vende en el tianguis del panderón, y con el dinero que obtiene compra lo necesario para sobrellevar el día a día.

 

 

“De lo poquito que voy y vendo al panderón, junto el dinerito y compró el mandadito”, manifestó.

 

 

Cada dos meses don Guillermo recibe el apoyo de 70 y más, donde le llegan mil 100 pesos, dinero que no le es suficiente para costearse sus gastos, por lo que busca la manera de vender cosas que le regala la gente para de esa manera subsistir.

 

 

Además, don Guillermo tiene que estar tomando medicamento constantemente para la presión y la diabetes, y los fármacos que le otorga el Seguro Popular muchas veces son insuficientes.

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