Una amenaza a la  seguridad alimentaria

Una amenaza a la seguridad alimentaria

El comercio ilegal de insumos agrícolas representa un atentado contra la salud humana, el medio ambiente y las exportaciones

Por: Federico Chávez Manjarrez

El comercio ilegal de insumos agrícolas es un problema global que atenta contra la salud, el medio ambiente y los cultivos, poniendo en riesgo las exportaciones agroalimentarias, dijo la asociación Protección de Cultivos Ciencia y Tecnología (PROCCYT).

Felipe López comentó que en 2016, la Agencia de Naciones Unidas contra el Crimen Interregional (UNICRI) estimó que por lo menos 15 por ciento del comercio mundial de insumos agrícolas corresponde a productos ilegales.

 

REQUIEREN NUEVAS TECNOLOGÍAS

Los agricultores en México necesitan tener acceso a nuevas tecnologías, que les permitan producir alimentos de manera segura y sustentable mediante un adecuado control de plagas, ya que se estima que sin el uso de insumos para la protección de cultivos, se perdería más del 40 por ciento de la producción debido a las plagas, malezas y enfermedades que afectan a las siembras.
Para atender esta demanda, cada año la industria de la ciencia de los cultivos desarrolla nuevos productos para la protección de sembradíos, los cuales son el resultado de un milimétrico trabajo en laboratorio y en campo, en el que participan científicos de distintas disciplinas. Es un proceso que dura, en promedio, nueve años de trabajo y requiere una inversión aproximada de 7 mil millones de dólares.

 

INVIERTEN 286 MILLONES DE DÓLARES

“La industria de protección de cultivos es la más regulada del mundo. Para que un nuevo producto de protección de cultivos llegue al mercado, se somete a más de 120 estudios y evaluaciones que garanticen su eficacia agronómica, seguridad toxicológica y seguridad ambiental, para los cuales se invierte un aproximado de 286 millones de dólares’’, afirma por su parte Gloria Meléndez, directora del PROCCYT, asociación que representa al 75 por ciento de las empresas de la ciencia de los cultivos en México.

 

NECESARIO CONTROL DE PLAGAS

Los productos certificados son regulados y estrictamente vigilados por las autoridades en México, y cuentan con un registro sanitario emitido por la COFEPRIS, SEMARNAT y SAGARPA, instituciones que reconocen la necesidad del control de plagas y el equilibrio de los nutrientes del suelo y su erosión, teniendo como prioridad proteger la salud pública y el medio ambiente.
Sin embargo, un desafío para la industria de la ciencia de los cultivos y las autoridades, que hoy exige una mayor atención a nivel mundial, es el comercio ilegal de insumos agrícolas, ya que, además de infringir derechos de propiedad intelectual, atentan contra la salud, el medio ambiente, los cultivos y ponen en riesgo las exportaciones agroalimentarias, ya que se apartan de las normas de calidad, potencia o pureza, al ser fabricados con sustancias que disminuyen su calidad y eficiencia.

 

UN 15 POR CIENTO DE PRODUCTOS SON ILEGALES

En 2016, la UNICRI estimó que por lo menos el 15 por ciento del comercio global de plaguicidas, corresponde a productos ilegales, los cuales se comercializan a un precio y condiciones comerciales que no están dentro de las prácticas autorizadas. Las pérdidas económicas se estiman en ocho billones de dólares, tomando en cuenta que el mercado global de plaguicidas es de 55 billones de dólares; en América Latina afecta, principalmente, a Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina.

Las 25 asociaciones que representan a la industria de la ciencia de los cultivos en dieciocho países de Latinoamérica impulsan la campaña ‘’Diga NO a los insumos agrícolas ilegales’’, la cual orienta a los agricultores sobre cómo identificar un producto falsificado, adulterado, ilegal o robado, y promueve acciones para evitar que esta problemática siga en aumento.

 

NECESARIO CONTAR CON UN REGISTRO SANITARIO

Al adquirir un producto de protección de cultivos, es importante verificar que cuente con un registro sanitario, y sospechar de precios muy por debajo del valor normal.
Adicionalmente, PROCCYT brinda estas recomendaciones: Verificar que el producto venga en su envase original y cuente con tapa y sello de garantía; verificar que tenga registro sanitario de COFEPRIS (RSCO), fecha de elaboración y fecha de caducidad; verificar que la etiqueta esté adherida en forma permanente al envase y cuente con instrucciones completas en español; comprar sólo a distribuidores autorizados, y exigir factura con el detalle correcto de la compra, y, finalmente, perforar el envase del producto para evitar que sea reutilizado.

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