En medio de la crisis nacional,…

… lo único que salva al mexicano de caer en la meditación y la tristeza, es su ingenio superior.
Así, por ejemplo, ahora que llegó el Día de Reyes, tuvimos oportunidad de conocer los pormenores de un interesante diálogo, entre burócratas. Veamos la escena, estampa mexicanísima: Se saludan los compañeros de chamba. Sin más preámbulos, enfilan hacia un bar que se llama, pomposamente, Bar de los Buros. (No por los cuernos sino por la burocracia que ahí pixtea). Ya acomodados, charlan:
-¿Cómo te fue de Reyes, Bernardo?
-Pues… así, así…
-¿Cómo?
-Si… le pedí a Melchor que me trajera a Olga Briskin y no me la trajo. A Gaspar le pedí a Julissa y también se hizo pato. Y lo mismo Baltasar con Lucía Méndez…
Una pausa cuando llega el mesero:
¡Dos chelas, Martín… Pero ya, que nos quemamos!…
-¡Ah.. Pero Fe y Esperanza, Miguel me hizo el favor de dármelas…
¡Ts…¿Y quién es ese Miguel, tú?
-¿Cómo… ¡Pues que no oíste el mensaje del señor Presidente?… Cómo serás baboso… Mejor diremos salucita colega.

Dejar un Comentario