Se relata sabroso minicuento sobre un CORREDOR DE BOLSA…

Se relata sabroso minicuento sobre un CORREDOR DE BOLSA jubilado, que a la edad de ochenta y cuatro años, ingresó en Terapia Intensiva en un Hospital con una hemorragia. Se le aplicó suero tras la operación y volvieron a normalizarse sus signos vitales. Las enfermeras anunciaron con vehemencia las lecturas de la presión sanguínea, comenzando en el nivel de choque, sesenta y ascendiendo progresivamente, setenta, ochenta, noventa.
No había la menor duda de la satisfactoria recuperación del paciente, que como se indica, era un calificado CORREDOR DE BOLSA ya jubilado y cuando se escuchaba como letanía la repetición de las lecturas de la presión arterial, de pronto el hombre exclamó emocionado:
-¡Cuando llegue a Ciento Diez…VENDAN!
J.C.Ruiz

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