Un cambio radical vino a imprimirle al ambiente político…

Un cambio radical vino a imprimirle al ambiente político…

Un cambio radical vino a imprimirle al ambiente político, la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dada a conocer ayer, en la que se permitirá para el 2018 la reelección de presidentes municipales y diputados locales.

 

Por: Miguel Ángel Vega C.

 

Para empezar todos o casi todos aquellos ediles y legisladores que tenían pensado brincar a otro puesto, tendrán que reencauzar su proyecto político, de acuerdo a lo que más les convenga. Habrá unos que estén enamorados con su cargo actual y les plazca repetir y habrá otros que pretendan disfrutar las mieles de otros horizontes de la política. Sin embargo, para los que piensan reelegirse, no será tan fácil, menos para aquellos que sólo se han dedicado a esperar la jugosa quincena para ir al cajero a recogerla y lo que menos les ha interesado es darle cumplimiento a las promesas de campaña que hicieron a quienes les concedieron el voto. A la fecha, los electores ya tienen identificados claramente tanto a los diputados como a los presidentes municipales que sí trabajan. Y sí hay algunos, aunque escasos, que si van a pedir el voto de nuevo, con gusto se los dan. Pero hay otros que si acuden ante los electores a solicitar el sufragio con las mismas promesas de la primera vez, lo más seguro es que en lugar de votos, les den una garrotera por cínicos, irresponsables y desvergonzados. Claro que nunca se acabarán aquellos que les valen un cacahuate los electores, pero que tienen palancas en las altas esferas de su partido y de cualquier forma se vuelven a colar, como pluris o en las alcaldías con votos robados o comprados. Sin duda esta resolución del TRIFE será saludable para cribar a los huevones, de los trabajadores, a los que sí les interesa hacer política de a de veras. Y aquí se cumplirá al pie de la letra aquella frase que se ventila en este ambiente, en el sentido de que la mejor calificación de un político, es el resultado de la siguiente elección. Es decir, si su partido retiene el mismo cargo, es que su trabajo valió la pena y si lo pierde es que los electorales le dieron una patada en el trasero por inservible. Lo que veremos en el corto plazo será un ambiente diferente a otras épocas preelectorales, porque los horizontes de trabajo de muchos cambiarán de dirección y será muy evidente con aquellos que ya se mueven utilizando el cargo actual como trampolín. Los jaloneos en los partidos políticos serán diferentes, pero ya dependerá de los líderes para poner orden. En el caso de los grandes como el PRI, con GILBERTO GUTIÉRREZ SÁNCHEZ a la cabeza en Sonora, no dudamos que, aunque se batalle por la arrebatinga, sí se lograrán los objetivos. Y en el caso del PAN, con DAVID GALVÁN CÁZARES como guía blanquiazul, tienen con qué trabajar, aunque sabido es que el nivel de ese partido sigue bajo, luego del tsunami padresista. Pero si nos vamos a los otros partidos como MORENA, con ALFONSO DURAZO MONTAÑO y el autoritarismo que le imprime ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR en los estados, la nueva medida les viene guanga porque sus alcaldes y legisladores sencillamente aquí en Sonora brillan por su ausencia. Y si le hablamos del PRD las cosas están peores, porque aparte de la escasez de legisladores y alcaldes en la Entidad, es el partido que se caracteriza por bélico y sería cuestión de empezar a mover el agua para que sus tribus agarren piedras y garrotes para armar la trifulca, que para eso se pintan solos. Esto les ha afectado tanto que después de haber tenido oportunidades de oro de ganar la gubernatura en  Sonora y haberle pasado rozando a la Presidencia de la República, actualmente está considerada la cuarta fuerza política del país. Y lo peor, con una tendencia irreversible a la baja, más en los últimos meses en que la MORENA de AMLO se ha convertido en un resumidero que ha cachado a todos los ardidos que se pelan de otros partidos, pero que de cualquier forma algunos le aportan dinero, experiencia y votos que a nivel nacional, aunque lo nieguen, cargan nerviosos a los dirigentes ENRIQUE OCHOA REZA y RICARDO ANAYA CORTÉS, no sólo con las elecciones de este año en los Estados de México, Coahuila y Nayarit, para gobernador y Veracruz, para alcaldes, sino también para las del 2018. Y de los partidos más chicos como el PANAL, el Verde, el PT, no es mucho lo que se puede decir porque pocas veces van solos, y que siempre trabajan al servicio de los grandes, más que con fines de ganar elecciones, con propósitos de no perder el registro para seguir succionando la ubre electorera, mediante la mamila denominada INE, por donde fluyen los milloncitos que los mantienen contentos, valiéndoles una pura y dos con sal lo que la gente piense.

Dejar un Comentario