En la FILIJ 2017 de Navojoa… Monologismos de Sandra Mireya Valenzuela

En la FILIJ 2017 de Navojoa… Monologismos de Sandra Mireya Valenzuela

Por: Sandra Mortis.-

La Feria de este año, el mes pasado, fue internacional. Con creadores de diferentes artes, entre ellos escritores del país: Estado de México, Campeche, Nogales, Chiapas, Ciudad de México, Ensenada, Tijuana, San Luis Río Colorado, Hermosillo, Ciudad Obregón, Caborca, Empalme, Huatabampo y Navojoa. Extranjeros como: Estados Unidos, Argentina, Colombia y Uruguay.
Pero lo que ahora expondré fue una parte de la Feria: La presentación del poemario Monologismos, de Sandra Valenzuela, que es su ópera prima y empieza con padrinos de talla mayor, personajes con trayectoria como: su prologuista, la argentina, Nieves Teresita Maldonado; con la coordinación del poeta Ángel Orozco; el lienzo de la portada “Las hijas de Kronos”, del artista plástico de Ciudad de México, Raúl Barceló; portada y contraportada del escritor chiapaneco Fernando Castellanos; en la editorial, ediciones Porras, de este poemario bilingüe, del traductor al inglés, poeta y maestro, Alaric Gutiérrez.
Cabe destacar que la gestora cultural Míriam Porras, directora de La Compañía Cultural Sin Fronteras S. C., es la representante de Sandra Valenzuela en su carrera literaria.
La escritora de Empalme, Sandra Valenzuela, no es una improvisada de las letras, ha estudiado con ahínco siete años, leyendo con disciplina y perfeccionándose en diferentes talleres de Hermosillo: Rizoma y ESAC-UNISON, en los que se ha destacado. Cursó los módulos I, II y III del diplomado Nuevas Corrientes Pedagógicas de las Artes, impartido por los escritores José Ángel Leyva, Juan José Rodríguez y Eduardo Antonio Parra, en las instalaciones de las Biblioteca Pública Central Fortino León Almada, en Hermosillo.
Desde los cuatro años sabe leer. Aprendió en su casa y empezó a escribir cuento. Pero se entrega a sus poemas con entereza y ahínco, investigando para fortalecerse en este ingrato oficio de poeta.
El texto empieza con una frase de la autora: “Flaqueza o fuerza, imposible explicarlas sin poesía”. Ella se define a sí misma y su poesía así: “Escribo a manera de catarsis, considerándome una mujer nunca perfecta, que veo en la poesía la posibilidad de redimirme, además de que otras personas me conozcan a través de su retina el mundo en el que vivo. Exponer no es tarea sencilla, menos mantenerme de pie ante una sociedad en proceso de cambios. Estimo a la literatura como un puerto seguro para encontrarme a mí misma”.
Las palabras preliminares son de León Cuadra, editor, novelista y poeta residente en Quebec, Canadá, pero chileno de nacimiento. Comenta en su nota introductoria: Los trazos poéticos post modernos al post modernismo, que encuentro en estas figuras poéticas, no existen las sublimes analogías con la retórica de todas las épocas, de la que yo pueda tener memoria. Dónde está el quid del asunto, se preguntarán; quizá en la dinámica realista en un vanguardismo, que no imaginé que encontraría en sensibilidades nacientes en un campo tan insospechado de la lírica, de la oda mezclada genialmente con la anti-poesía, que nos enseñara Nicanor Parra…hoy la mexicana Sandra Valenzuela, remece mi propio reducto poético, con sus peculiares maneras de llegar al corazón de cada uno del que se proponga leerles con atención, sin arrogancia que, en general, malogra la pulcritud y la sensibilidad de los artista nacientes, que se lanzan con propia creatividad, a fortalecer el noble arte de la escritura. Sandra Valenzuela se muestra fresca, sensual, provoca con realidades cabales que no se esconden en metáforas de bolsillo, o en discursillos ya tan vistos y manoseados.
La argentina Nieves Maldonado nos dice en el prólogo: La autora se autodefine como una mujer-pobre, interesante, con la edad suficiente para filosofar, con la valentía de mirarse en un espejo y reconocerse en infinitas instancias. Muchos de sus poemas son ars poéticas aunque no lo exprese, cito:… “Yo que a todo le saco palabras/ juro/ escribo en un ataque de ira/ ante el infortunio de mi solitario éxodo”. Y en:“…es mi oficio de poeta/ aquí en la azotea sin mi mejor aspecto/ ¿Se parece la muerte a mi persona?/ Pienso/ Hasta dormida grito en ciudades y el mediterráneo”.
Ante estos testimonios de importantes personajes en la poesía actual, la poeta de Monologismos, seguramente dará mucho de qué hablar en estos menesteres poéticos. Yo misma soy testigo del crecimiento de la autora en las metáforas y calidad contundente de su trabajo literario. Es una luchadora incansable por destacar y mejorar cada vez más su lírica, seguramente dejará huella en la poesía mexicana moderna.
Yo pienso que Monologismos es un desgarramiento interior de mi tocaya, poeta intensa que se desmenuza a sí misma y a lo que le rodea con una diversidad de metáforas, trazos precisos y auténticos, donde las lecturas nos muestran su preparación leyendo a grandes maestros, mencionados en su poética. Los invito a leerla. Ya está preparando su siguiente poemario que, seguro, será otro éxito, como este. Felicito a mi tocaya, Sandra Valenzuela, por la valentía de ser poeta.

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