La muerte de la naturaleza

Profr. Ignacio Valenzuela Alcántar (SIRM).-
Qué bueno sería,
si el hombre de ira,
de noche y de día
viviera feliz.

¡Y la naturaleza…
cruelmente destrozada,
implora aterrorizada
su supervivencia ante el hombre!

¿Por qué me destruyes…?
¿Por qué me matas así…?
¡Sí por siglos construyes
y sobrevives por mí…!

¿Quién ha saciado tu hambre?
¿Quién de refugio te sirve?
¿Quién de manera increíble,
ante ti, sus bellezas abre?

¡Y no obstante mis bonanzas,
mi amor para contigo!
¡Sigues haciendo las guerras…
destruyéndome contigo!

¡Oh, viejas glorias de ayer!
De aquel hombre primitivo,
Que sin ansias de enriquecer
¡Era el ser más inofensivo!

¡Mis ríos, mares, océanos y lagos!
¡Mis desiertos, bosques, valles,
selvas y llanuras!
¡Todo lo has contaminado
con tu maldita basura!

¡Tal vez moriré…!
¡Y te hago esta sentencia!
¡Mi muerte…será tu muerte!
¡Mi vida…tu vida eterna!

¡Mueres naturaleza!
¡Mueres “Madre Bondad”!
¡Destruirte fue torpeza!
¡Al hombre le pesará…!
¡Al hombre le pesará…!
¡Al hombre le pesará…!

Dejar un Comentario