Ahora el SAT a la picota

Ahora el SAT a la picota

En este México nuestro en el que todo pasa pero no pasa nada, no nos extrañaría que el SAT también mordiera cual policía de tránsito, pero ya hay empresas sobre todo de la frontera norte que aseguran que así es, los sablazos van desde 500 hasta los mil dólares o confiscación, aunque la importadora proporcione todos los documentos del trámite de importación en forma correcta.

Lástima de los grandes esfuerzos que se han hecho para que esto no suceda, sabemos que hay programas en los que los celadores están siendo cambiados constantemente para que no “agarren sangrita” y logren identificar quiénes son las personas y empresas susceptibles a “cooperar” con ellos.

La rotación del personal ya está rebasando los límites de la normalidad, por un lado entendemos a los celadores que no puedan echar raíces con su familia en ninguna frontera y sus hijos tengan que interrumpir sus estudios, pero hasta la fecha no han encontrado otra manera de disuadirlos a que no cometan el delito de la mordida.

Independientemente que esto pertenezca al ADN del mexicano, como se dice y que nos rehusamos a aceptar, creemos que los candados deben ser más certeros.

Ya hay defensa vía juicios de amparo, pero la mercancía sigue retenida. Estamos hablando de importaciones de cuantía. Ahora se dice que los cárteles están implicados en las aduanas ¿pero qué buscan? Lanchas, tractores, autos y hasta retroexcavadoras, de esas que sirven para hacer fosas clandestinas.

Y como se estila en estos casos, los implicados responsables se niegan a dar su opinión. El SAT ya lo niega, todo el procedimiento es de lógica repetición, es decir, no pasa nada y como dice la canción, aquí todo sigue igual.

Lo peor de todo es que hasta se molestan porque algún medio informativo, le dé seguimiento a estos asuntos, tiran la bola de regreso, diciendo pues que se investigue y cada quien es libre de su actuación, pero de todos modos dicen las autoridades del SAT que van a investigar, exigen su derecho a réplica y se reiteran a la orden, todo a través de SANDRA AMÉRICA RODRÍGUEZ, administradora central de Comunicación Social Institucional.

Las aduanas del SAT son campeonas en quejas, hay centenas de servidores públicos y agentes denunciados por el órgano de control ante el Ministerio Público, dándole seguimiento penal, según informe de la Secretaría de Hacienda. Las denuncias van desde cohecho, uso de documentos falsos, ejercicio indebido del servicio público, falsificación de documentos, abuso de autoridad, operaciones con recursos de procedencia ilícita y hasta peculado ¿no que no?

A pesar de todos los pesares, el señor JOSÉ ANTONIO VIDALES, presidente de la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana, sigue creyendo que no se cometen actos de corrupción en las aduanas de México y que esto es poco probable. No, pues eso está peor que apéate que ya no vas, como dijo el ranchero. Opino

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