Lorenzo De Cima, y los señalamientos de corrupción… UNISON, “democracia de cuates”

Por:  Roberto Dyke Rivera

 

Alan Jaramillo debió sentirse contra la pared. Y contrario a su estilo entrón, desafiante y alegador… lució medroso, confundido.
Todo esto en la entrevista en “Proyecto Puente”.
El reportero Luis Alberto Medina, fiel a su estilo, le insistía sobre quién o quiénes le han ofrecido hacer “negocios” (ilegales, obvio, conocidos como: transa) al citado secretario del Ayuntamiento de Guaymas.
Y es que el mismo Jaramillo había dijo que: ¡Claro!, a él también se le habían acercado para ofrecerle ese tipo de “negocios”.
¿Y quién o quiénes?, ¡di nombres!, le insistía el periodista.
Nunca llegaron los nombres. De aquel Alan entrón no queda nada. Ahora es un simple burócrata que generalizó las respuestas… dio lástima.
El motivo de la entrevista por el referido noticiero de radio, fue la difusión de un audio en Youtube donde Jaramillo parece exigir que ya es hora de hacer dinero. Si tú ganas – se escucha que le dijo a Lucano De Cima, hermano del alcalde panista Lorenzo – y si yo gano 1.50 pesos… ¡pero gano!
El contenido del audio, que según el secretario del Ayuntamiento guaymense, fue editado, asegura que es una agresión de sus enemigos, a los que tiene identificados… ¡pero cuyos nombres nunca señaló!
¿Acaso el ex alcalde Otto Claussen, funcionarios municipales o el Gobierno del Estado?, le reiteraba el periodista, quien ya lucía harto de las evasivas del Alan.
Sí, quizá el Otto… murmuró el funcionario.

LUCANO DECIMA, EL PODER
TRAS EL TRONO
Desde hace tiempo se comenta en Guaymas que quien en realidad manda en el Municipio no es Lorenzo De Cima, el alcalde, sino su hermano, Lucano.
Este Lucano fue quien puso a Jaramillo en el puesto de secretario del Ayuntamiento, lo que él mismo asegura… es su amigo del alma… al que igual le mienta un madrazo que aquel se lo devuelve… se llevan bien, pues.
El problema con Guaymas es que no sale de su atraso. Administraciones municipales entran y salen, y el puerto luce tremenda pobreza.
Por eso ningún alcalde se “salva” de la condena popular, y sea del PRI, del PAN o del PRD, ninguno se va sin la etiqueta de corrupto.
Así le pasó al anterior presidente municipal, Otto Claussen, contra quien, los panistas en el poder local le echaron encima a la Contraloría para que “pase a declarar y aclarar” los señalamientos que tiene en contra.
Claro que el Otto prefiere andar en fuga… es más, ni siquiera se da por notificado… y así va corriendo el agua.
El problema con Lorenzo De Cima, es que el audio donde su secretario del Ayuntamiento charla con un desconocido – tampoco quiso dar el nombre y, según, fue quien lo balconeó – aparentemente se exhibe un terrible rostro de corrupción.
¿Qué va a hacer Lorenzo, el alcalde?… ¿Correr a su secretario, aunque se moleste su hermano Lucano?
¿Y qué hará Jaramillo?… ¿de veras va a denunciar, demostrar la presunta edición del audio y revelar los nombres de los que le han sugerido actos de corrupción?
Lo peor que puede pasar, es que no ocurra nada… y creo que es justamente lo que va a pasar.

EL PODER DE LA JUNTA UNIVERSITARIA
Un puñado de personas, la prestigiada Junta Universitaria (¿en serio?) eligió como rector a Enrique Velásquez.
Enrique, es funcionario actual del rector Heriberto Grijalva… es decir, son buenos amigos, quizá hasta cuates.
Así, la democracia en la elección de rector en la UNISON, se reduce a una “democracia de cuates” … en detrimento de la voz universitaria, acallada, aplastada desde hace años.
No hay mucho qué esperar de don Enrique… acaso la continuación de una política de escasa transparencia… y de mucho pleito con los sindicatos.

Nadie pudo con la Junta:
Ni “un grupo de la administración estatal”, según lo dijo un periódico local.
Ni las sospechas de irregularidades en la administración de Grijalva detectadas por la Fiscalía Anticorrupción…
Beneficiaria de leyes contra la democracia, el resultado ha sido una Junta con poder casi divino, alejada del espíritu de la universidad… ¡Qué pena!

Hasta pronto

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