Este breve relato nos fue remitido por correo

Este breve relato nos fue remitido por correo y habla de una ofendida señora que llegó a la casa de su hermana y le informa que su hijo, el sobrino, anduvo diciendo por ahí, que era una MUJER DE LA CALLE. La indignación de la dama era terrible; entonces la mamá del chico lo mandó llamar y le exigió al chismoso chavo, que se disculpara ante su tía…
El chavito que, como se dice, era una verdadera bala perdida, tratando de componer las cosas y sobre todo de calmar a su tía, le soltó y presto echó a correr:
-¡Tìita, siento mucho que SEA UNA MUJER DE LA CALLE!!…
J.C. Ruiz.

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