El crucero de la muerte al sur del Sahuaral

Por: Bernardino Galaviz

-El crucero de la muerte al sur del Sahuaral, ya lleva dos muertos y varios lesionados, mientras las autoridades continúan tirándose la bolita de la insoportable corrupción oficial
-A 500 metros más al sur, el puente sobre el Río Mayo, entre El Citabaro y El Caro, construido el sexenio pasado, luce como un monumento a la corrupción, mientras la constructora y las autoridades ni sus luces
-En la Cruz Roja de Bacobampo informan empleados que tienen rato que no les pagan las quincenas, mientras las autoridades municipales siguen haciéndose cochitos

 

No es esta la primera vez que ante la opinión pública y las autoridades de todos los niveles se ventila este preocupante crucero de la muerte , localizado a la entrada sur del Sahuaral de Otero de este Municipio de Huatabampo; en donde hace casi seis meses murieron dos personas arrolladas por un trailer que transitaba de norte a sur, procedente del Valle del Yaqui con mercancía, que ante la falta de indicadores viales cruzó la carretera por donde transitan habitantes del Ejido El Citabaro, en carretas, a caballo, bicicleta, moto, maquinaria y equipo agrícola, maestros, comerciantes, ganaderos, pescadores, jornaleros y productores agrícolas en su gran mayoría, que igualmente, ante la falta de señalamientos y la falta de cultura vial, como don Chencho en su corral transitan muy quitados de la pena, al natural pues, como las vacas, como suelen decir por acá entre los rancheros; situación por demás preocupante, ya que después y antes de los muertitos, las autoridades de Tránsito Municipal, ni la junta de caminos y menos la constructora encargada de la construcción, ni siquiera se han preocupado por colocar los indispensables señalamientos, cuando menos para responder al viejo pero aleccionador adagio ,de “Ahogado el niño a tapar el pozo”, empeñándose mejor, según las evidencias, de continuar peloteándose la bolita de la insoportable corrupción, no obstante que desde fines del año pasado, se entregaron a las autoridades del Estado con copia a las municipales peticiones con cerca de 500 firmas, para la instalación de los indicadores y la desviación hacia el Ejido El Sahuaral la hoy por hoy multicuestionada costera, con la que promisoriamente se anticipó detonarían las regiones del sur del Estado, más al sur, a unos 500 metros, sobre el río Mayo entre los ejidos del Citabaro y El Caro, para cruzar el río Mayo se construyó el puente de unos 200 metros de longitud, durante el sexenio pasado no se utilizó, debido a que se entregó incompleto, irregularidad que también hasta la fecha prevalece, al faltarle las juntas metálicas, unas placas pues, que unen los tramos de lozas tendidos sobre las vigas, que están ocasionando fuertes trastazos en las unidades automotrices con los correspondientes efectos en los neumáticos y las terminales, algunos automóviles a punto de volar al vacío por desconocimiento del área, la confianza y la alta velocidad ante la premura de avanzar rumbo sus destinos, las ciudades de Cd. Obregón, Guaymas y Hermosillo, área igualmente sin los correspondientes indicadores de tránsito, con desviaciones en tres direcciones y de borrachos que enervados salen de los expendios de cerveza, – El Boroqui = Sapo y el Batachi = rana, en el dialecto Mayo, todos los días, pero sobre todo, durante los fines de semana, a 100 metros de los cuales, hace cinco años, se estrellaron 4 jóvenes de una misma familia del Pozo Dulce, quienes ante la falta de rayas doblaron hacia el poblado antes de tiempo, con las consecuencias fatales antes enunciadas, con cuyo dolor, una vez más, las autoridades ni se tibiaron, al contrario, echándole tierra con que transitaban borrachos, todo quedó enterrado, como si nada hubiera pasado. Pero en donde no se puede tapar la existencia de la pestilente negligencia y corrupción, es en la Cruz Roja de la Comisaría de Bacobampo, la más grande del Municipio de Etchojoa, con más de 20 mil habitantes, de donde a través del WhatsApp, nos comunicaron que al personal hace más de tres meses que no les pagan las quincenas, al parecer por los recortes ordenados por el tesorero municipal, el también bacobampense Raúl Ramírez el afamado “diamante”, con el pretexto de que no hay lana en las arcas municipales , mientras continúa el lastimoso dispendio de recursos pagados a más de 100 empleados, de la clientela electoral del alcalde Ubaldo Ibarra, con quien tiene amarrados compromisos, antes que la atención de las necesidades de salud de los habitantes de esta populosa comisaría, sobre todo en caso de accidentes, en que muchas veces se pone en riesgo la vida o tratándose de niños y ancianos, de los estratos más vulnerables de la población, están quedando sin la atención adecuada, comentó el Voluntariado de la benemérita institución internacional, ojalá, termine por entender el presidente municipal, que primero está la prevención de la salud, que los arreglos políticos, visión fundamental de los programas de la gobernadora del Estado, Claudia Pavlovich en busca del bienestar de los habitantes de todas las regiones de la Entidad.

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