Este caso nos juran testigos presenciales,…

 que se registró en la Ciudad de México, cuando una persona, mostrando chipotes en la cabeza, raspaduras y cortadas en la cara, se presentó ante un agente del Ministerio Público de una delegación, funcionario que en el momento de la queja, se empujaba su torta de jamón y su cheve bien fría.
El quejoso dijo:
– Señor Agente y representante de la sociedad y la Justicia, por qué en las delegaciones NUNCA quieren levantar una acta contra prepotentes hampones y arbitrarios policías o agentes abusivos?
El funcionario dejó su torta sobre una servilleta, le dio un sorbo a su botella y le preguntó:
– ¿Viene a denunciar a unos patrulleros agentes?…
¡Mire, jovenazo, mejor lárguese porque a lo mejor orita mismo lo mando encerrar… ¿Cómo la ve “DESEAI”, MI BUEN…
Y le entró con hartas ganas a su abondonada torta.

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