Se ganan la vida en los cruceros

Se ganan la vida en los cruceros

David Vázquez Ramírez
Pidiendo monedas en los cruceros de la ciudad, es como se ganan la vida muchos débiles visuales de escasos recursos, ante la difícil situación económica por la que atraviesa el país.

En este sentido, desde muy temprano se incorporan al paisaje citadino en semáforos y aceras, guiados por un familiar que la mayoría de las veces es menor de edad.

En el caso de José Higuera de 34 años de edad, los días comienzan a las 7:00 horas cuando se instala en algún crucero de la ciudad, mayormente siempre en el de la Coahuila y Náinari, donde pide monedas guiado por su sobrino de escasos 10 años.

“Él es mi sobrino y me ayuda a moverme, venimos aquí temprano, pero la situación es difícil, no nos alcanza, la cosa esta muy difícil”, señaló.

Aunque no quiso precisar a cuando ascienden sus ganancias por día, José Higuera destacó que con lo que obtiene a penas y le alcanza para vivir, sin embargo -dijo- es el único medio que tiene para ganarse el pan de cada día.

Añadió que debido a su debilidad visual, debe recurrir a su sobrino para que lo guie, sobre todo para prevenir el ser arrollado por algún automóvil, ya que la mayoría de las veces visita los cruceros.

“El me ayuda porque sólo no podría, me expongo a que me atropellen, pero él y yo hacemos un equipo”, delineó.

Y es que señaló que aun cuando él se maneja muy bien con su bastón, representa un verdadero peligro maniobrarse sólo por la ciudad, por lo que recurre a la ayuda.

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