Arizona se rebela contra Donald Trump

Arizona se rebela contra Donald Trump

El Estado gobernado por republicanos, insiste en estrechar sus relaciones con México

Demian Duarte
El Estado de Arizona parece estarse rebelando en contra del presidente Donald Trump y su fobia a México, al menos esa es la actitud de los líderes políticos y los empresarios de este Estado que hace frontera con Sonora y que considera a nuestro país como su principal socio comercial.

Este fin de semana, se realiza en esta capital el torneo de golf de la PGA Phoenix Open, en el que la invitada especial del gobernador Doug Ducey no es otra que la gobernadora de Sonora Claudia Pavlovich, con quien el mandatario estatal firmó hace 8 meses el acuerdo para configurar la Megarregión Sonora Arizona.

Y ahí en medio del torneo que se celebra en uno de los muchos campos de golf que se ubican en Scottsdale, ambos mandatarios aprovecharon para refrendar su alianza y acuerdos, a fin de continuar promoviendo a la región conjunta en todo el mundo como destino de inversiones y turismo.

Sin embargo ese es sólo uno de los detalles, la víspera el gobernador Ducey decidió incluir a Elizabeth Castro como parte de la mesa directiva de la Comisión Arizona-México, dándole la misión de estrechar relaciones comerciales con México.

Elizabeth, o Beth Castro como se le conoce en Arizona, es nada más y nada menos que la hija del ex gobernador de Arizona Raúl Castro, que es el único oriundo de Sonora (nació en Cananea) que ha hecho carrera política en los Estados Unidos, con tanto éxito que fue gobernador de esta Entidad de 1975 a 1977 y embajador de Estados Unidos en Argentina, razón por la que su familia es un símbolo de unidad en la región Sonora-Arizona.

En paralelo el alcalde de Phoenix Greg Stanton, la mayor ciudad de Arizona, está promoviendo una iniciativa ante la casa de representantes de este Estado a fin de convertir a la capital en “Ciudad Santuario” para los inmigrantes, contraponiendo a este Estado que es de hecho Republicano, a los deseos del presidente Trump, que incluso ha amenazado con retirar fondos federales a ciudades como San Francisco, Los Ángeles, Chicago y Nueva York, que no permiten redadas contra indocumentados y no colaboran con las autoridades migratorias.

Algo similar ocurre con Tucson, 120 kilómetros al sur y la segunda ciudad en población del Estado, pues su alcalde Jonathan Rotschild quien señaló que Tucson permanecerá como una ciudad que da la bienvenida a los inmigrantes y que dispone de infraestructura e instituciones que los favorecen.

“Nada de eso va a cambiar, nosotros vamos a seguir ayudando a los visitantes, a los residentes y a aquellos que vienen con la idea de convertirse en ciudadanos norteamericanos”, enfatizó el gobernante de esa ciudad que dista 80 kilómetros de la frontera con Sonora.

Glenn Hamer, que es presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arizona tiene una postura similar, y él se refiere a los intereses comerciales y económicos que Arizona tiene con México, razón por la que rechaza impuestos nuevos y restricciones al tránsito de ciudadanos mexicanos por su Estado, y es de hecho uno de los impulsores de una iniciativa que pretende que todo el Estado sea zona de libre circulación para visitantes con Visa, lo que implica que no tendrán que pedir un permiso para internarse 6 meses en esa Entidad.

Dejar un Comentario