Abuelas sustituyen a madres: Mendoza

Abuelas sustituyen a madres: Mendoza

Roberto Aguilar
Un problema que se vive en la actualidad es el maltrato y abandono de niños por parte de padres irresponsables, que de forma indeseada tuvieron hijos, indicó Martin Mendoza Ceballos.

El director del Sistema DIF Navojoa aseguró que un fenómeno que acontece ante esta situación es que las abuelas entran al rescate, haciendo la labor que los padres no realizan.

“Cada vez son más las abuelas que tienen que hacerse cargo de los hijos de sus hijos y dedicarles su tiempo para criarlos, dejando atrás sus propias necesidades”, expresó.

Dijo que según la INEGI, la tendencia es cada vez más común, donde 6 de cada 10 niños que se quedan en casa mientras sus papás trabajan, están a cargo de su abuela.

No obstante esa situación, el Sistema DIF al detectar un caso de abandono y maltrato, busca reacomodar al infante con algún familiar directo y en mucho de los casos terminan con los abuelos.

Mencionó que a pesar de que la cultura y los valores de las familias están bien sustentados en la región, el ambiente ha mutado considerablemente, lo que orilla a más madres solteras o violencia intrafamiliar en parejas que empezaron vida a temprana edad.

Para ello puntualizó que el DIF maneja varios programas de apoyo para integración familiar, incluso de apoyo para este tipo de situaciones, donde la abuela se responsabiliza de los nietos.

“POCO A POCO ME LO FUERON DEJANDO”
Primero sacó adelante a sus cuatro hijos y ahora Rosa María se encarga también de sus nietos.

“Sí, soy madre por segunda vez, y lo hago por apoyar a mis hijos que están haciendo un patrimonio, que se encuentran trabajando y preparándose para salir adelante”, dice esta abuela de 55 años que cumple el rol de madre, pero de sus nietos.

Cuando sus dos hijos menores estaban a punto de cumplir 18 años y pensó que poco faltaba para decir “labor cumplida”, llegó a casa Darío, un nieto que terminó convirtiéndose en un hijo.

“Primero sus papás me dijeron que los apoyara en cuidarlo, y poco a poco me lo fueron dejando, entonces tenía tres añitos. Hoy ya tiene 10 años y vive conmigo de tiempo completo, así que me encargo de mandar al niño a la escuela, estar pendiente de su uniforme, hacer tareas, darle de comer, llevarlo de vacaciones, en fin, de todo lo que requiere un niño, y aunque su papá, que es mi hijo, está ahí, la que asumió el rol de mamá fui yo”, relata.

Y ahora que Darío está creciendo como un hijo más, sus otros nietos están llegando a casa mientras sus papás trabajan.

Pero no se queja, a pesar de que ha tenido que sacrificar descansos y salidas con las amigas, al contrario, se dice feliz de poder cuidar a sus nietos como hijos.

“Por supuesto que en muchas ocasiones estoy cansada, ya no tengo la misma energía que antes. A veces yo quiero salir porque mis hijos ya están grandes y ya no necesitan de mí y no puedo porque sé que tengo un compromiso con mis nietos, pero la verdad creo que eso me da vida y me pregunto qué haría si ellos no estuvieran”, argumenta.

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