Un pasacalle a manera de minicuento,…

… se ubica en una de las tantas oficinas en la ciudad de México, en la que halló una nueva chamba la escultural muchacha de nombre Susiflor. Iba (así la describe el narrador), luciendo una ajustada minifalda; opulento el busto, un muy femenino contoneo al caminar; su blusa algo transparente y en sus manos, descomunal bolso. Se apersonó con el Gerente, quien contemplándola impresionado, le dijo:

-¡Señorita, le ruego que para ganar tiempo, haga usted exactamente lo mismo que hacía con su Jefe anterior…

La chica muy displicente, sacó de inmediato de la enorme bolsa, un pañuelo y comenzó a limpiarse los LABIOS…
J.C.Ruiz

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