No sobra otra palabra

Luis Girarte Martínez

Estos trabajos, escritos a lo largo de muchos años, guardan el sentimiento de los días en que se escribieron. No tienen, entre sí, ni unidad temática ni unidad de forma. Cada uno de ellos fue naciendo a su tiempo, como los hijos. Y cada uno de ellos tomó su rumbo y se fue a caminar; en busca de un amable lector que se atreviera a hospedarlos en su voz

Sin duda que estaban destinados a vivir solor, y de seguro, a perderse cuando ya nadie se preocupara por coleccionarlos; si es que alguien encontró en ellos, alguna línea que se identificara con sus sentimientos.
Los unifica el haber sido distinguidos con un premio en los cerrámenes literarios. algunos, con mejor suerte, alcanzaron la fortuna de ser recitados por jóvenes de las escuelas y, enla memoria de algunos maestros quedan, como las páginas perdidas de un cuaderno que no han vuelto a leer.
Hoy salen a la calle con la humidad de quien sabe que las palabras no hacen sombra; son voces que caminan paso a paso, tocando puertas, con la esperanza de que alguien los tome, las lea, las recite y piense que esas son las palabras que alguna vez creyó escuchar entre los sueños.
De mi parte, no hay pretensión mayor. Sólo quiero que vivan en el libro y que sean como hermanos que duermen en la misma casa. Son mi dolor, mi sangre, mi gusto y mi silencio. Por ellos, mi pueblo me guarda un poco de respeto. Actitud que agradezco con el corazón.

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