Se rompe la monotonía del rítmico funcionamiento de los Fax,…

… y entra un sabroso minicuento en donde se reseña que una señora, de ésas que gustan hacer ciertos comentarios, dijo, señalando a una pareja que en una banca de una plaza, se reía y se acariciaba:
-¡He ahí, a un hombre y una mujer casados, felizmente!…
El ESPOSO que la acompaña rumbo a la Iglesia, le comentó a su vez:
-¡En efecto, vieja, ELLA está casada con otro y ÉL con otra!…
J.C.RUIZ

Dejar un Comentario