Oportuno, picoso y vacilador (de vacilón) el minicuento…

… que hoy llena esta breve sección, se refiere a una chica que llena de angustia, informa a su activo galán, que debe casarse con ella, porque como consecuencia de sus devaneos y constantes sesiones amorosas, el Ginecólogo le había informado la terrible noticia: ¡Que estaba EMBARAZADA!. Casi en la desesperación le enfatizó:

– ¡Te juro Ruperto que si no te casas conmigo, soy capaz de SUICIDARME!…
El galanazo, muy conchudo y desobligado, le contestó:
– ¡Figúrate mi Amor, que yo NO había pensado en eso; pero me parece una magnífica SOLUCIÓN!…
J.C.Ruiz

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