Cuestión de criterios

Gaspar Juárez López

Hace muchos años, el río Yaqui corría libremente, no tenía barreras que lo detuviera. En época de lluvias era un torrente bronco furioso y para franquear sus riberas era necesario un lanchón que todos conocíamos como “pango”. Al llegar la época de secas, era un remanso; preciosos parajes para menguar el duro verano. Alamedas, sauzales, grandes “macollos” de carrizo, varas larguísimas, que se usaban para bajar guamúchiles o como “·bacote”, para las pitayas. A la gente larga le decían “bacotes”, pero también servia como material de artesanía regional. Con el carrizo se hacían petates y cestos, sopladores para avivar la lumbre de la hornilla y hasta flautas para amenizar el baile del Venado y Pajkola.

Ignacio Nacho Montaño, es un excelente amigo desde nuestra ifancia, político hasta las cachas, fue regidor propietario y síndico, también fue diputado local y en la actualidad es asesor y secretario particular del Presidente Municipal de Guaymas, Enrique Clausen Bustillo.
Cuando fue diputado local, fue entrevistado por un amigo que necesitaba una fuerte remesa de petates y como éste desconocía el mercado de esa mercancía, no tuvo más remedio que recurrir al conocimiento y la influencia de Nacho.
Este, con la voz muy particular (chipilona) le dijo:
-Oye, tú no te preocupes, yo conozco un indio de Cócorit que te va a atrincar de petates.
Se hizo el viaje, llegaron al Conti pasando por el canal de Cócorit que va a dar con el indio.
-Nacho le dió un abrazo y luego le dijo el motivo de la visita:
-Bocho, necesito 400 petates para mi amigo.
-Uh, fíjate que éstos están escasos.
-¿Cómo que están escasos?
-Uh sí, batallar mucho porque carrizo casi no hay.
-Pero buscándolo debe de haber por ahí.
-Uh, no conviene alegar mucho, yoris prefieren el presa (Presa Álvaro Obregón).
El indio haciendo su gesto, estirando los brazos hacia adelante y luego dándole reversa hacia su cojunto cuerpo fue terminante:
-¡Tengan su petate!-

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