Hola 2017

Complejo, difícil, retador, con barreras, baches y topes. Así es como luce el año 2017 que apenas inicia y que ya nos tuvimos que apuntar para digerir el volumen de malas noticias con las que llegó desde su primer minuto.
El Gobierno Federal realmente puso la mala nota con los incrementos en los precios de los combustibles, gasolina, diesel y gas lp, pero también en tarifas eléctricas, lo que está provocando una serie de alzas en cadena en todos los precios relacionados a productos, servicios y alimentos, de tal manera que este año pinta como uno de encarecimiento súbito.
Imagínese que ya teníamos encima un problema relacionado al precio del dólar y el debilitamiento del peso, que ayer de hecho se fue a los 21 pesos por dólar y esto apenas inicia.
Mire, realmente el factor central de nerviosismo financiero para este primer mes del año, es un fenómeno que está a la vista y es la unción de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos. Ese factor creo terminará por llevar momentáneamente al dólar hasta los 25 pesos, lo que es una terrible noticia (una devaluación del 20% siempre lo es) en una situación en la que de por sí nuestra moneda tiene ya meses subida a un tobogán, que le ha hecho perder en el sexenio de Enrique Peña Nieto 9 pesos frente a la moneda norteamericana, y seguramente seguirá, hasta que se dé con una manera de topar esa escalada de especulación contra nuestra moneda.
El asunto preocupante no es que usted o yo no podamos ir de viaje a los Estados Unidos o de compras a Tucson, no, el hecho es que la devaluación del peso atenta directamente contra nuestro poder adquisitivo, pues muchos productos, muchos servicios, están ligados precisamente al patrón del dólar, dado que tenemos una intensa relación de socios con los Estados Unidos.
Esto, junto a los incrementos que se vienen dando por decreto del Gobierno Federal, realmente es un atentado contra nuestra calidad de vida. Y eso es lo indignante, el Gobierno se convirtió en enemigo de los consumidores y en verdugo de la clase media, que ya comenzaba a emerger como sociedad de consumo, poniendo cifras históricas en la comercial de bienes de consumo permanentes y nos daba la esperanza de que el mercado interno pudiera convertirse en un motor de crecimiento económico, y ahora nos salen con esto.
Súmele a esto que ya oficialmente la economía de México tuvo un nuevo desempleo mediocre, de crecimiento de apenas el 2.1%, lo que nos pone en negativos, pues si la inflación fue del 3.5%, la realidad es que terminamos perdiendo un 1.4% del valor de nuestra economía.
Y lo peor es que entró en vigencia el nuevo salario mínimo de 81 pesos también desde el 1 de enero, una medida en la que le subieron 8 pesos a la minipercepción, incremento que a la luz de la ola de aumentos de precios.
Y mi opinión es que es ridículo, tan así que por ejemplo el vecino Estado de Arizona, nuestro socio en la “Megarregión”, acaba de recibir el año con la novedad de que el mínimo subió a 10 dólares por hora, esto es un aumento de 25% respecto al nivel previo de 8.05 dólares la hora.
Al tipo de cambio de hoy, un trabajador que desarrolle su actividad lavando trastes o podando el jardín puede ganar en Arizona el equivalente a 1,680 pesos por día, o lo que es lo mismo 21 veces más que un trabajador que haga lo mismo en Sonora o en cualquier lugar de México.
Esas son las sutiles diferencias que hacen de Estados Unidos un país de primer mundo y de México uno del tercero. Y luego se preguntan por qué la gente quiere irse corriendo a trabajar en lo que sea en el país vecino.
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Ayer la gobernadora Claudia Pavlovich retomó los asuntos de trabajo, no tuvo eventos o actividades públicas, sin embargo sí se dio a la tarea de grabar y colgar un videomensaje a través de sus redes sociales, en donde dijo básicamente 2 cosas: El 2017 será el año de la consolidación de su proyecto de Gobierno y con esto a Sonora le irá mucho mejor y el 2017 será el año de la austeridad, el dinero en manos del erario que son 56 mil 492 millones de pesos se gastará de manera meticulosa y con eficiencia en busca de hacerlo rendir.
La gobernadora de hecho impuso un decreto de austeridad, con lo que bajarán muchos gastos considerados innecesarios o incluso superfluos. Creo que es lo adecuado.
Es interesante, porque mientras a México en lo general le va mal con las políticas diseñadas por la Federación, Sonora está por entrar en una etapa de auge, la expectativa es que la economía crezca entre 6.5 y 7% que se generen alrededor de 40 mil empleos y se den nuevos y muy grandes proyectos de inversión privada.
El Gobierno del Estado sí hace su trabajo y esto termina reflejando en la lógica de cómo funcionan las cosas a nivel macro.
Ahora el asunto es que esos resultados terminen por sentirse en el bolsillo y el día a día de la gente trabajadora, que tiene una gran expectativa.
Feliz año 2017.

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