2016 Celebraciones y partidas

2016 Celebraciones y partidas

En 2016 la literatura vivió uno de los acontecimientos más importantes en décadas, como lo fue la celebración por el cuarto aniversario del fallecimiento de Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare, quienes según sus biografías partieron, en el caso del primero de ellos, el día 22 de abril, mientras que el literato inglés lo hizo al día siguiente del año 1616. Por ello se ha designado al 23 de abril como Día Internacional del Libro.

 

Durante el año tuvieron lugar una serie de eventos relacionados a estos sucesos por parte de organismos con gran influencia en el campo de la cultura en México, como el entonces Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), y posteriormente la Secretaría de Cultura; así mismo, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el Festival Cervantino, el Instituto Nacional de Bellas Artes, y en el mencionado día del libro en espacios como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro Nacional de las Artes (CENART) Igualmente, Canal 22 incluyó en su programación películas, documentales, mini series y foros de análisis acerca de ambos personajes, así como la presentación de extractos de sus obras por parte de actores y bailarines de las Compañías Nacionales de Teatro y Danza.
La característica central como puede observarse, es que se trató de actividades de instituciones con gran presencia a nivel nacional, para las cuales era un deber incuestionable el tomar en cuenta a semejantes figuras de la literatura, no sólo de habla hispana e inglesa, sino de alcance internacional. En el caso de otras regiones del país, y sin tener información precisa al respecto, ya que las noticias y eventos principales parten de la ciudad de México, es de suponerse que se dicho suceso no haya pasado desapercibido.
En Sonora, el Instituto Sonorense de Cultura llevó a cabo actividades alusivas a Cervantes y Shakespeare en Hermosillo y varios municipios más, incluyendo a Cajeme, principalmente en el mes de abril. Fuera de esto, los gigantes de las letras no tuvieron una presencia relevante en las universidades ni en eventos como el Festival de las Artes del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON), ni en el Festival Tetabiakte. Podría pensarse al respecto que todo lo relativo a la mencionada celebración debe quedar circunscrito al día del libro, pero el resto del año ofrece grandes oportunidades para resaltar el valor de su aportación literaria y el significado que presenta a 400 años de su partida. Además, existen adaptaciones de sus obras en el teatro, la danza, el cine, la televisión, la ópera y el teatro musical; estas realizaciones por tanto constituyen una excelente vía para acercar a estos dos autores a la sociedad y a su lectura inclusive.
Cuatrocientos años después de su muerte nos dejan en claro que Cervantes y Shakespeare son figuras con presencia social, asociados a obras que de cierta manera son referentes porque reflejan con precisión la condición humana, como el mismo Quijote de la Mancha, o bien Romeo y Julieta, Otelo o Hamlet, pero que no necesariamente son buscados para su lectura por niños, jóvenes y adultos. Como si lo que se sabe de ellos fuese suficiente para evitar leerlos, cuando en realidad nos ayudan a comprender los fenómenos literarios de entonces y de la actualidad, así como al desarrollo de la comprensión lectora en general. De hecho, las actividades programadas en este año por el aniversario de su fallecimiento no sólo tuvieron la intención de hacer un recuento de sus logros, sino estimular la lectura de sus textos entre la población mexicana. Esto es algo que deberá seguirse haciendo en nuestra localidad y en todo el país, más allá de fecha específicas.
EL CHOCO
Este año tuvimos la partida de gente que marcó un estilo y contribuyó definitivamente a impulsar los géneros artísticos y culturales donde se desenvolvió, como el caso de David Bowie, Prince, Juan Gabriel y recientemente George Michael, en la música, así como nuestro estimado Ramón Íñiguez y Rafael Tovar y de Teresa, en lo referente a la literatura y promoción de la cultura. No obstante, hay un personaje que también nos dejó en diciembre, menos conocido, pero que aportó a la presencia masculina en la danza en Ciudad Obregón, durante una época todavía mucho más cerrada a ello que la actual. De nombre Laureano Antonio, mejor conocido como “El Choco”, inició en talleres de danza tahitiana y hawaiana con la maestra Luz Haydee Camacho y posteriormente se dedicó a labores de docencia. Siempre se distinguió por ser un apasionado de esta disciplina y optar por ella como una forma de vida. Este es un breve y sincero reconocimiento para él.

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